Presionan hasta último minuto a legisladores por la aprobación de la reforma judicial antes del fin de sesiones en Albany

Realizaron varias demostraciones en Nueva York este jueves para exigir el avance de un paquete de leyes que permita limpiar los récord criminales de quienes ya pagaron condena

El activista puertorriqueño Victor Herrera se unió a una protesta a favor del 'Clean Slate' en el Bajo Manhattan.
El activista puertorriqueño Victor Herrera se unió a una protesta a favor del 'Clean Slate' en el Bajo Manhattan.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

El puertorriqueño Víctor Herrera, de 55 años y residente de Queens, ha estado muy pendiente en los últimos días de las sesiones legislativas de la Asamblea Estatal que terminan el próximo 10 de junio. Cuando tenía apenas siete años tuvo el primer problema con la justicia y hasta hoy carga el gran peso de tener un antecedente criminal, que aún le complica por completo rehacer su vida.

Como Víctor, 2.3 millones de neoyorquinos que han tenido algún incidente con la justicia y otros miles que pagan condena en alguna cárcel, esperan avances en cuatro leyes que durante años han estado “congeladas” esperando por ser aprobadas por los legisladores estatales, para concretar proyectos de gran trascendencia para una reforma judicial integral.

Este jueves varias coaliciones en diferentes ciudades de Nueva York, se unieron de manera simultánea para presionar a los legisladores en Albany para que pasen de “inmediato” todo un paquete de cambios en la administración de la justicia penal, que incluye anteproyectos de ley que harían más accesible el beneficio de libertad condicional, también se abriría la posibilidad de sellar antecedentes de condenas anteriores, y se prohibiría a las fuerzas del orden local y estatal colaborar con las acciones de ‘La Migra’.

“Yo estuve 12 años pagando condena cuando era muy joven. Todavía hoy se me imposibilita tener acceso a una vivienda digna o a un empleo. El sistema está diseñado para enterrarte para siempre en la pobreza. Yo hoy estoy luchando por los jóvenes de nuestros barrios más pobres, para que no vivan esta misma pesadilla”, exclamó Víctor mientras participaba en una demostración que frente a la Corte Suprema del Bajo Manhattan exigía sin demoras la aprobación de la Ley ‘Clean Slate NY’ (Limpieza del récord).

Al mismo tiempo se realizaban manifestaciones similares en Buffalo, Albany, Long Island y Rochester, bajo el lema “¡No nos castiguen para siempre!”.

Victor Herrera
Victor Herrera: “Debemos borrar el castigo perpetuo del mapa de Nueva York”. (Foto: F. Martínez)

Un error, una vida

Esa legislación pondría fin al castigo perpetuo para millones de neoyorquinos que tienen antecedentes de condenas. El anteproyecto establecería un proceso único de dos pasos: sellar automáticamente y luego borrar los registros criminales una vez que una persona haya cumplido su condena.

El objetivo es eliminar la barrera que los registros representan para las personas cuando intentan acceder a servicios esenciales de la vida como el empleo y la vivienda.

“Yo empecé con problemas con la policía cuando era un niño que jugaba con piedras y accidentalmente una alcanzó a una unidad del cuerpo de bomberos. Desde ese momento, por una travesura infantil mi vida se hundió. Exigimos que se apruebe la iniciativa ‘Clean Slate’ y así acabar con un esquema totalmente racista”, agrega el hoy activista isleño del Centro de Alternativas Comunitarias.

Las coaliciones argumentan que si este anteproyecto se convierte esta misma semana en ley, sería un paso gigante para derribar el modelo de injusticia racial y de vigilancia y enjuiciamiento excesivo a las comunidades más pobres.

“Casi el 80% de las personas con antecedentes penales son negros o latinos y viven en apenas siete vecindarios de la Gran Manzana. Cuando alguien que ha pagado pena vuelve a casa se encuentra que no tiene nada que hacer sino volver a las calles, porque tiene todas las puertas cerradas. Así quiera hacer las cosas bien”, dijo Lorenzo Sequera, un afrolatino de 50 años que fue detenido hace 20 años por posesión de una porción de cocaína.

En cinco ciudades de Nueva York se registraron actos de presión a favor de nuevas leyes que cambien el sistema de justicia penal. (Foto: F. Martínez)

Pro y contras

Zaki Smith, líder de la organización Next100, compartió que la tendencia de otros estados es que este tipo de legislaciones, que elimina los récord penales, disminuye la participación en el sistema legal penal y permite que las personas accedan a empleos estables, lo que genera un mayor crecimiento económico.

Una investigación de Michigan encontró que el 99% de las personas que recibieron expurgación no fueron condenadas por un delito mayor en ningún momento en los próximos 5 años. Y el 96% no fueron condenadas por ningún delito, lo que pone a este grupo en un riesgo menor de protagonizar crímenes que la población en general.

De acuerdo con fuentes de Albany, este proyecto de ley ha ganado considerable fuerza en la legislatura estatal y ha sido identificado por la líder de la mayoría del Senado, Andrea Stewart-Cousins, como un tema prioritario. También ha ganado el apoyo de una creciente coalición de líderes laborales y empresariales.

Pero, esta iniciativa empujada por los demócratas encuentra también un gran muro.

El líder de la minoría republicana del Senado, Robert Ortt, que representa condados del norte del estado de Nueva York, dijo que muchos legisladores de su partido se oponen de manera tajante a esta iniciativa legislativa.

“Esta norma representaría una seria amenaza para la seguridad pública. Este proyecto de ley haría imposible conocer los antecedentes de incluso los criminales violentos“, subrayó a medios locales.

De frente hasta el último minuto

La esperanza de organizaciones como la Coalición de Inmigrantes de Nueva York (NYCI) es que antes del final de la sesión legislativa en Albany se apruebe el paquete de ‘Reforma Judicial’ que en general reuniría a familias, terminaría con el castigo perpetuo y abordaría la criminalización de las comunidades negras, hispanas e inmigrantes.

Así mismo, Murad Awawdeh, director Ejecutivo NYCI manifestó que “la Ley Nueva York para Todos ofrece protecciones que ayudan a todos los neoyorquinos a llevar una vida sin temor durante las actividades cotidianas, como comprar alimentos o llevar a sus hijos a la escuela, al prohibir que las agencias estatales y las fuerzas del orden locales que colaboren con ICE o participando en su crueldad”.

El activista señala que esta legislación abordará las profundas desigualdades en el sistema legal penal cuando se combine con ‘Clean Slate NY’  y las normas que se discuten sobre Libertad Condicional Justa y Oportuna.

¡Liberen a personas mayores!

Algunos impulsores de estas leyes en la legislatura estatal, como la senadora Julia Salazar, se han alineado con las ideas de los promotores de estas iniciativas. Más aún en tiempos de pandemia.

“Este miedo a tener una interacción con las fuerzas del orden, es especialmente dañino durante la pandemia del COVID-19, ya que aleja a las comunidades de la atención necesaria que necesitan para protegerse a sí mismas. Esta es exactamente la razón por la que debemos aprobar leyes que evitarían que ICE se apoye en las fuerzas del orden y las agencias gubernamentales locales para buscar, arrestar y deportar a las personas”, acotó.

La legisladora que representa al Distrito 18 de Brooklyn agrega que hay que promover estas normas rígidas para que los gobiernos locales “no puedan ser cómplices de la separación de familias” que son una parte importante de Nueva York.

Mientras tanto, organizaciones como Liberen a Personas Mayores de Prisión (RAPP) y Vocal NY, cuando agoniza el periodo de sesiones legislativas, a través de diversas concentraciones han urgido a los legisladores del estado de Nueva York que aprueben los proyectos de ley de Libertad Condicional para Ancianos y Libertad Condicional Justa y Oportuna.

“Sin oportunidades significativas para la libertad, las familias y las comunidades permanecen privadas de sus ancianos y seres queridos. La seguridad comunitaria comienza con familias unidas no con un castigo perpetuo. Deben aprobar estas leyes este año”, insistió José Saldana, residente de El  Bronx y líder RAPP.

Para los próximos días se organiza otra secuencia de actividades de calle para presionar estas reformas.

Las cuatro leyes

  • La legislación ‘Clean Slate’ (S1553A / A6399) para sellar y borrar automáticamente los registros de condenas anteriores se encontraba hasta este jueves en el Comité de Finanzas de la Asamblea Estatal, sin fecha para ser discutida en las Cámaras de la Asamblea y el Senado.
  • El anteproyecto de Ley Nueva York para Todos (S03076) propone prohibir a los agentes de policía, agentes del orden público, agentes escolares, agencias de libertad condicional, entidades estatales, empleados estatales y corporaciones municipales interrogar a las personas sobre su ciudadanía o estado migratorio, además regula la divulgación de información relacionada con el estado migratorio. Este texto fue introducido el 14 de enero de 2021 y hasta la fecha El Diario no pudo confirmar su avance a la plenaria para su aprobación en los próximos días.
  • La propuesta Libertad Condicional Justa y Oportuna (A-4346) aplicable a todas las personas en prisión que no representen un riesgo claro de violar la ley y un peligro para las comunidades, también impulsaría la revisión de condenas que equivalen a la muerte por encarcelamiento, las cuales no consideran los cambios de conducta que una persona pueda tener en el tiempo. Este anteproyecto está introducido desde febrero de 2019 y hasta esta semana no mostraba avances en ambas cámaras legislativas de acuerdo con las actualizaciones del web site del Senado.
  • La revisión de condenas a mayores de 55 años: (S-2144) que plantea abordar las sentencias “inhumanas” al permitir que las personas en el estado de Nueva York que tengan esta edad y hayan cumplido 15 años continuos en prisión o más, puedan ser considerados para libertad condicional, independientemente de su delito o sentencia, t ampoco mostraba algún adelanto a siete días del cierre de sesiones.
  • Entre libertad condicional y récord criminal

    • 23% de la población carcelaria de NY es de origen hispano de acuerdo con las tendencias de los últimos 5 años.
    • 15% de los hispanos que pagan condenas en centros de corrección de NY son mayores de 55 años.
    • 30% ha disminuido la población penitenciaria en NY en los últimos 20 años.
    • 4,022 internos son elegibles para la libertad condicional de acuerdo con los balances de organizaciones actualizados hace dos meses.
    • 3,305 personas estás tras las rejas por violación de la libertad condicional técnica.
    • 8,291 reclusos de de NY tiene más de 55 años.
    • 2.3 millones de neoyorquinos tienen un historial de condenas y enfrentan barreras para acceder a empleos, vivienda y educación.
    • 80% de las personas con antecedentes penales son negros o latinos.
    • 87 mil millones en PIB se estima se pierden anualmente por sacar del mercado laboral a los trabajadores con condenas por delitos graves, según estima ‘The Center for Economic Policy Research’.
    • $500,000 en ganancias a lo largo de su vida, pierden las personas con antecedentes de condenas.
    • 25% en aumento promedio en el salario registraron personas a los dos años de habérsele limpiado sus registros bajo la ley de Michigan.