Diabetes tipo 2: una dieta basada en alimentos procesados y azúcares refinados, el mayor detonante

Los expertos predicen que en el 2045 una de cada diez personas en el mundo tendrá diabetes, una clara invitación para tomar estrictas medidas de prevención y una de las más contundentes es la dieta. La principal causa de la diabetes tipo 2 es una dieta rica en alimentos procesados y azúcar agregada, son considerados diabetogénicos (aumentan el riesgo de resistencia a la insulina y diabetes)

Los alimentos procesados y los azúcares refinados se caracterizan por su alto valor calórico, contienen aditivos, grasas saturadas, sodio, azúcares y harinas refinadas.
Los alimentos procesados y los azúcares refinados se caracterizan por su alto valor calórico, contienen aditivos, grasas saturadas, sodio, azúcares y harinas refinadas.
Foto: Lisa Fotios / Pexels

La diabetes es una de las enfermedades crónicas más preocupantes en la sociedad moderna, a tal grado que se ha descrito como una epidemia silenciosa. Es una condición que deteriora significativamente la calidad de vida y es considerada una de las principales causas de muerte en el mundo, el pasado 2020 mató tres veces más personas que el coronavirus. Lo cierto es que la diabetes en la mayoría de los casos es una afección completamente prevenible, se relaciona directamente con el estilo de vida y los hábitos alimenticios. Es un hecho que la diabetes tipo 2, generalmente se desarrolla en la edad adulta como resultado de decisiones simples que tomamos todos los días. Por lo tanto la pregunta del millón es ¿qué podemos hacer para reducir el riesgo? Mucho, comenzando por evitar la causa número uno de diabetes tipo 2: seguir una dieta con un alto consumo de alimentos ultraprocesados, que además se relacionan con otras graves afectaciones degenerativas de salud.

Lo primero es lo primero: la diabetes es la incapacidad del cuerpo para procesar el azúcar (glucosa). De manera normal cuando una persona sin diabetes consume azúcar, el páncreas libera una enzima llamada insulina para convertir el azúcar en energía. En una persona diabética, el páncreas no produce insulina o el cuerpo se vuelve resistente a ella. Como resultado, el azúcar en sangre se acumula en las arterias y las daña; es por ello que la diabetes es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardíaca, ceguera, mala circulación e incluso amputación. En cambio la diabetes tipo 1, popularmente conocida como  “diabetes juvenil”, puede desarrollarse a cualquier edad y de forma espontánea.

Lo preocupante es que actualmente la incidencia de diabetes tipo 2, está aumentando enormemente en los Estados Unidos: los expertos predicen que una de cada 10 personas tendrá diabetes para el año 2045 y relacionan directamente al incremento en los casos con las elecciones de dieta y estilo de vida.

Si bien existen muchos factores de riesgo que intervienen directamente en la diabetes tipo 2, los profesionales en salud coinciden en que la principal causa es una dieta deficiente rica en alimentos procesados y azúcar agregada. Lo primero que sucede cuando el cuerpo está inundado de azúcar es que puede volverse fácilmente resistente a la insulina, y una alta ingesta de alimentos procesados es el escenario perfecto para exceder por mucho la ingesta de azúcar por día. La diabetes ocurre cuando el cuerpo no puede proporcionar suficiente insulina para permitir que la glucosa entre en las células hambrientas, por lo tanto la mejor manera de evitarlo es seguir una dieta que no controle el suministro de insulina.

No es ningún secreto decir que llevamos años escuchando sobre los devastadores efectos de un excesivo consumo de azúcar, es un riesgo potencial para la salud. Se relaciona directamente con la obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas, trastornos de salud mental y sueño, problemas dentales y afecciones hepáticas. Lo cierto es que se trata de un problema de salud pública bastante preocupante y ciertamente muy característico de la sociedad moderna, de acuerdo con información revelada por Harvard Health, hasta principios de la década de 1900, el estadounidense promedio consumía alrededor de 15 gramos de fructosa por día, dicha ingesta no era tan alarmante ya que se obtenía principalmente a través del consumo de frutas y verduras. Sin embargo actualmente el número se ha disparado y se estima que una persona promedio consume alrededor de 55 gramos de fructosa al día, sin embargo el problema no solo es el aumento en el consumo promedio diario ¡es el tipo de azúcar! La cual viene de alimentos ultraprocesados que resultan altos en calorías y de muy bajo valor nutricional.

¿Cuáles son los alimentos ultraprocesados? Como su nombre lo dice se trata de alimentos que han sido químicamente procesados, con el objetivo de alargar su tiempo de vida, mejorar su conservación, textura y sabor. Se caracterizan su alto contenido de azúcar, sodio, ingredientes artificiales, carbohidratos refinados y grasas trans, son considerados uno de los principales contribuyentes de la obesidad y una larga lista de enfermedades crónicas en todo el mundo. Lo peor es que están en todos lados y es muy fácil consumirlos más de la cuenta. 

Se cuenta con una referencia interesante. Un estudio reciente que involucró a 20,000 adultos comprobó que aquellas personas que consumen más 4 porciones de alimentos procesados ​​al día presentan un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas ¿Lo peor? Por cada ración adicional, el riesgo de mortalidad por todas las causas aumenta en un 18%. También se comprobó su directa relación con el aumento de peso.

¿Qué son los azúcares añadidos? Los azúcares agregados son azúcares y jarabes que se agregan a los alimentos o bebidas cuando se procesan o preparan. Cabe mencionar que este tipo de azúcares son muy diferentes a los azúcares naturales, como los de la fruta o la leche que no son azúcares añadidos. Hoy en día en la industria alimentaria los azúcares agregados reciben muchos nombres diferentes y de esa forma van “escondidos” en numerosos productos de consumo cotidiano. Algunos de los “más populares” que se suelen incluir en las etiquetas de los ingredientes de muchos alimentos son: azúcar morena, edulcorante de maíz, jarabe de maíz, dextrosa, fructosa, glucosa, jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, miel, lactosa, jarabe de malta, maltosa, melaza, azúcar sin refinar y sacarosa.

Si bien un alto consumo de procesados y azúcares añadidos, es la principal causa de diabetes tipo 2 en adultos. También deteriora la salud en numerosos aspectos que reducen la esperanza de vida. Por lo tanto la llave se reta para disminuir el riesgo y estar saludables es elegir alimentos que se descompongan lentamente o que tengan poco azúcar. También, es especialmente importante limitar o evitar las bebidas con azúcar agregada, como los refrescos y bebidas comerciales. El contenido de azúcar que pueden contener estas bebidas es impresionante, literalmente una lata de refresco contiene mucha más azúcar de lo que el cuerpo puede soportar. Recuerda que los azúcares son considerados uno de los principales alimentos diabetogénicos, lo que significa es que aumentan el riesgo de resistencia a la insulina y diabetes.

Los expertos coinciden en que la mejor manera de disminuir el riesgo de diabetes, es comer comida real: muchas frutas y verduras de temporada, proteínas magras (con especial énfasis en el pescado), cereales integrales, semillas, legumbres, frutos secos y grasas saludables (como el aguacate y aceite de oliva). Realizar actividad física también es clave: el ejercicio aumenta los músculos y la sensibilidad a la insulina. Ahora ya lo sabes un simple cambio de hábitos, sí marcará la diferencia, finalmente es el secreto mejor guardado en la prevención de todo tipo de enfermedades crónicas.


Te puede interesar: