Jueza ordena que defensores, la Ciudad y monitor federal se unan para crear recomendaciones sobre crisis en Rikers Island

Tras una audiencia sobre el estado de emergencia de la mayor cárcel de NYC, la próxima semana el alcalde Bill de Blasio visitará la prisión y se espera un plan de acción para poner fin a la grave situación

Rikers Island es uno de los penales más grandes del país.
Rikers Island es uno de los penales más grandes del país.
Foto: Getty Images

Luego que la semana pasada aumentaran las denuncias sobre las condiciones infrahumanas en las que viven los más de 6,000 presos que están recluidos en la cárcel de Rikers Island, que reafirmaron el “estado de emergencia” en el que se encuentra ese penal, este viernes tuvo lugar una audiencia judicial para tratar de buscar soluciones a la crisis humanitaria que se vive allí. Los actos violentos han aumentado en más de 170%, comparados con el año anterior, y los ataques con arma blanca se dispararon en un 450%.

La audiencia se dio justo cuando un monitor federal manifestó que, a fin de abordar la preocupante problemática del penal, donde esta semana se elevó a 12 el número de reclusos muertos, cinco de ellos a través del suicidio, se requiere “experiencia externa”.

De acuerdo al funcionario federal urge reemplazar la mala gestión que autoridades municipales han mostrado en el manejo del penal, planeado para clausurarse en 2027.

El monitor hizo hincapié en las fallas “prevalentes” que presenta la cárcel de Rikers Island y manifestó que hay que tomar acciones audaces e inmediatas para poner fin a lo que se vive en esa prisión.

“Estamos muy preocupados de que el Departamento de Correccionales no haya hecho ningún progreso apreciable para mejorar las peligrosas condiciones en las cárceles”, escribió el monitor Steve Martin, en una carta enseñada en la Corte Federal de Manhattan, ante la jueza Laura Swain. “El estado actual de las cosas es nada menos que una emergencia que representa una amenaza inmediata para la seguridad y el bienestar de los reclusos y el personal”.

El monitor federal insistió en que la crisis se ha agravado de manera considerable, sin que las autoridades responsables hayan tenido éxito en controlar la ola de violencia y brutalidad.

“Las condiciones en las cárceles se han deteriorado significativamente en los últimos meses”, advirtió el representante federal. “El daño que sufren las personas y el personal encarcelados está directamente relacionado y es causado por la incapacidad del liderazgo del Departamento de correccionales para abordar una amplia gama de fallas de seguridad”.

Recomendaciones para una solución

Tras la audiencia, en la cual se escucharon denuncias sobre “el infierno” en que se ha convertido Rikers Island, la jueza Swain ordenó a la Ciudad, al monitor federal y a la asociación de defensores The Legal Aid Society, que se reúnan este fin de semana y la próxima semana para buscar un acuerdo con recomendaciones emitidas sobre cómo resolver la crisis humanitaria en Rikers Island.

Asimismo, la jueza federal ordenó que las partes participen en otra audiencia la próxima semana, para poder analizar posibles desacuerdos.

En la diligencia de este viernes, el monitor federal recordó a manera de ejemplificar lo que pasa en Rikers, que los guardianes no reaccionaron cuando un recluso se ahorcó.

“Hace apenas dos días, revisé un incidente en el que los oficiales a seis pies de un preso colgado que estaba en su línea directa de visión no detectaron eso … y un oficial caminó directamente frente a la celda y no lo detectó”, dijo el viernes. “Al final se dieron la vuelta y miraron a ese preso colgado”.

El monitor federal criticó también como insuficiente la reforma anunciada la semana pasada por el alcalde Bill de Blasio, para hacerle frente a la problemática de Rikers Island, que incluye contratar a más personal, repara puertas y disminuir la población carcelaria.

“Esos planes tienen un vacío significativo y no abordan la omnipresente mala gestión y las fallas de seguridad prevalentes dentro de las cárceles”, dijo el monitor.

“Dicho sin rodeos, los planes de la Ciudad y el Departamento de cárceles no son suficientes para abordar el riesgo inminente de daños a las personas bajo custodia y al personal que se deriva del mal funcionamiento de las cárceles (…) Este estado de cosas preocupante ciertamente pone en duda si los líderes del Departamento poseen el nivel de competencia para administrar las cárceles de manera segura”, agregó.

El monitor federal recomendó además el nombramiento de un Gerente de Operaciones de Seguridad externo “con experiencia significativa en seguridad correccional”.

Alcalde anuncia visita a la cárcel

Tras la audiencia y las quejas del monitor federal, el De Blasio anunció finalmente que visitará
la cárcel de Rikers Island la próxima semana.

“La semana que viene, iré a visitarlo. Creo que es hora, porque hemos podido abordar una serie de problemas, y quiero ver si las soluciones están funcionando o cualquier otra cosa que tengamos que hacer”, dijo el mandatario local.

Entre tanto, el defensor del pueblo Jumaane Williams se mostró complacido con que el monitor federal esté interviniendo para ayudar a abordar la crisis de Rikers Island y tras conocer que De Blasio irá a ese penal, lo criticó por haberle dado la espalda a la crisis.

“El Alcalde finalmente acordó visitar Rikers la próxima semana, como resultado de una presión sostenida más que de su sentido del deber, no excusa su larga ausencia en presencia o liderazgo. El monitor tiene razón en que el papel de la Ciudad para permitir que esta emergencia crezca y su falta de respuesta con la celeridad y el alcance necesarios han dejado en claro que se necesitan más personal y recursos en la isla mientras trabajamos para descarcelar y devolver al personal al trabajo de forma segura y simultánea”, dijo Williams.

“Se necesita ayuda urgente de una entidad externa para restaurar y proteger la salud y la seguridad de las personas encarceladas y del personal por igual”.

En la audiencia, la fiscal general del estado Letitia James, pidió a la jueza que emita todas las órdenes correctivas apropiadas para abordar las condiciones en Rikers para los oficiales penitenciarios, el personal y las personas encarceladas.

“Estos trágicos sucesos sugieren la necesidad de medidas correctivas rápidas para mejorar la seguridad, el acceso a la atención médica y las condiciones de trabajo y de vida adecuadas para todos en Rikers y VCBC, incluso cuando nuestras investigaciones están en curso”, dijo James. “Los relatos de caos, disfunción y violencia que han sido reportados por personas encarceladas y personal correccional son profundamente inquietantes”.

Un grupo de ocho legisladores demócratas estatales pidieron también al presidente Joe Biden intervenir en la situación del penal, al igual que el Departamento de Justicia.