“Estaba viviendo el sueño americano” y llegó la pandemia: mujer inmigrante lucha por salvar legado familiar, famosa chocolatería de Nueva York

Por tres décadas "Myzel's Chocolate" llegó a convertirse en un ícono de Midtown Manhattan, tras ser fundada por una exilada política. Pero la pandemia y la crisis posterior de bajo turismo y oficinas cerradas amenazan su futuro

Pequeño negocio familiar en 140 W 55th St, NYC.
Pequeño negocio familiar en 140 W 55th St, NYC.
Foto: Google Maps

“Estaba viviendo el sueño americano”, reflexiona la inmigrante Kamila Myzel a los 65 años, dentro de la dulcería familiar que ahora está en riesgo por las deudas de alquiler acumuladas durante el cierre de la pandemia que paralizó Nueva York.

Myzel llegó a EE.UU. en 1980 con asilo político en medio de la ley marcial en su país natal, Polonia, entonces sumido en el comunismo y la Guerra Fría. En 1990 abrió su propia tienda, “Myzel’s Chocolate”, en 140 west de la calle 55 de Manhattan, y desde entonces ha estado vendiendo dulces caseros y especiales.

El pequeño y céntrico negocio de dulces llegó a convertirse en un ícono de la ciudad, pero al igual que muchos propietarios de pequeñas empresas, la larga pandemia ha amenazado su sustento. Primero su chocolatería estuvo cerrada durante cinco meses y al reabrir se ha enfrentado a las bajas ventas en Midtown, zona afectada por la caída del turismo, el auge de la indigencia y las oficinas vacías.

Debido a ello, Myzel no ha pagado su alquiler mensual de $7,800 dólares desde abril de 2020 y ha estado tratando de negociar un nuevo contrato de arrendamiento desde ese julio, cuando el anterior expiró. Sin embargo, las negociaciones se volvieron tumultuosas y Myzel dijo que su arrendador le entregó los papeles de desalojo a fines de agosto, exigiendo $250.000 dólares de alquiler atrasado y multas.

Por ahora, sólo la moratoria de desalojos de la ciudad la ha protegido, estando en vigor hasta enero de 2022. Además se creó una página de GoFundMe para ayudar a compensar a salvar esta famosa tienda de dulces, pero el tiempo juega en contra.

Myzel dijo al New York Post que su arrendador, Solil Management, no está siendo razonable. “Me rompieron cuando me entregaron los papeles de la corte… Duplicaron el alquiler”, agregó entre lágrimas sobre la solicitud inicial de $15,000 dólares mensuales de renta, e insistió en que el suyo es uno de los pocos negocios en West 55th Street entre las avenidas 5ta y 6ta que ha sobrevivido a la crisis del coronavirus.

El concejal Keith Powers, que representa al distrito de la tienda, y la presidenta del condado Manhattan, Gale Brewer, escribieron una carta a Solil Management el 4 de octubre pidiéndole a la empresa “negociar, de buena fe, un contrato de arrendamiento justo y equitativo y detener la demanda contra Kamila (Myzel). Esto le permitirá continuar dirigiendo uno de los pocos negocios propiedad de mujeres inmigrantes en toda la ciudad de Nueva York y mantener a su familia”.