Somos científicas y confiamos en la ciencia. Aquí explicamos por qué

No podemos permitir que la desinformación acerca de las vacunas empeore un problema que ya es grave y mortal

Las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas.
Las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas.
Foto: Bienvenido Velasco / EFE

La ciencia es real, funciona y salva vidas. Nosotras, como investigadoras biomédicas, una latina y otra afroamericana, entendemos el largo y exhaustivo proceso por el que pasa cada medicamento aprobado antes de estar disponible al público. En los Estados Unidos, cualquier medicamento aprobado, incluidas las vacunas, deben someterse a rigurosos procesos de prueba, y deben cumplir con estrictos requisitos de investigación clínica. Los resultados son analizados por científicos expertos de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) para determinar si el producto reúne el estándar para su autorización o aprobación antes de que se le pueda ofrecer al público. Además de eso, un comité asesor independiente revisa los datos y le hace recomendaciones a la FDA. Sabemos esto porque hemos dedicado nuestras carreras a llevar los beneficios de la ciencia a la comunidad. Esta es la razón por la que confiamos en que las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas, y por lo que creemos que todos los que puedan, deben vacunarse. 

La desconfianza acerca de las vacunas del COVID-19 entre muchos integrantes de las comunidades hispanas y negras, existe en parte debido a ejemplos históricos de experimentos no éticos y explotación médica.  En el estudio observacional Estudio Tuskegee sobre sífilis no tratada en varones de raza negra, también conocido como el Experimento Tuskegee, 399 afroamericanos que padecían de sífilis fueron engañados acerca de la investigación y no recibieron tratamiento para su enfermedad.  

Entendemos y respetamos estas preocupaciones. También sabemos que el gobierno federal ha decretado leyes y creado comisiones bioéticas para cambiar las prácticas de investigación y promover estándares éticos de investigación y garantías en las que confiamos. Más que nada, la industria biomédica en sí misma se ha reformado, con muchas empresas como las nuestras, trabajando para abordar las disparidades de salud que persisten en las comunidades minoritarias. 

El COVID-19 ha afectado de manera desproporcionada a las comunidades negras e hispanas, y las inequidades sociales que no han sido abordadas en el pasado han magnificado este impacto desproporcionado. No podemos permitir que la desinformación acerca de las vacunas empeore un problema que ya es grave y mortal.

De acuerdo a un análisis del BBC mundo y del  New York Times, el ritmo de vacunación entre estadounidenses negros es 50% menor a los estadounidenses blancos, y la brecha respecto a los hispanos americanos es incluso mayor. Los autores citan la falta de información sobre las vacunas por parte de proveedores de confianza y las dificultades de acceso desproporcionados a las vacunas como las principales dos causas de esas disparidades raciales. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, junto con muchas otras organizaciones, están trabajando activamente para abordar estas disparidades, combatir la desinformación y cultivar la confianza en las vacunas. Nosotras aplaudimos estos esfuerzos.

El COVID-19, ha puesto nuestras vidas de cabeza, y tenemos que vencerlo. Si las dudas sobre las vacunas persisten, esto se convertirá en un obstáculo para vivir una vida con nuestras familias, amigos, vecinos, y seres queridos.    

Confiamos en la ciencia y en las decenas de miles de científicos e investigadores que colaboraron para hacer posibles las vacunas contra el COVID-19. Leímos documentos científicos con resultados, y muestran que las vacunas protegen a las personas contra la hospitalización y la enfermedad grave por COVID-19, tal como se reporta. Ahora estamos viendo como los casos están cayendo en donde los ritmos de vacunación aumentan. 

Nosotras nos unimos al esfuerzo de #ScienceWorks de ayudar a fomentar la confianza en la investigación científica, que nunca había sido tan importante como ahora. Le pedimos a las comunidades afroamericanas e hispanas que compartan nuestra confianza en la ciencia, porque deseamos que nuestras comunidades triunfen y sobrevivan. Vacunarse contra el COVID-19 es un paso adelante importante. Por favor busque un proveedor en el que confíe y hable sobre las vacunas del COVID-19.

La gente investigando y creando esas vacunas son hijos e hijas, madres y padres, amigos y vecinos; científicos de orígenes diversos. Son héroes dando lo mejor de sí mismos y haciendo lo que les corresponde para ayudarnos a superar el COVID-19.  

Estamos profundamente agradecidos por esos héroes, y nosotras dos hemos recibido las vacunas contra el COVID-19 que ellos hicieron posible. Hemos animado a nuestros amigos y familiares a vacunarse. Esperamos que usted también haga su parte, porque finalmente ¡todos queremos regresar a la normalidad!

Denarra Simmons es Científica Principal en Merck. Las opiniones expresadas en este documento son suyas y no necesariamente representan las opiniones de Merck.

Adriana Tovar-Salazar es Científica Principal Asociada en Bristol Myers Squibb en Seattle. Su visión expresada en este documento es personal y no es atribuible a Bristol Myers Squibb.