Gary Oldman tuvo que dormir en un ataúd para poder interpretar a Drácula

Para personificar de buena manera su papel de Drácula, Gary Oldman tuvo que dormir dentro de un ataúd mientras se rodaba el filme del grotesco vampiro, el cual fue dirigido por Francis Coppola

Gary Oldman interpretó al Conde Drácula en la película de 1992.
Gary Oldman interpretó al Conde Drácula en la película de 1992.
Foto: Alberto Pezzali / Getty Images

Gary Oldman ha cosechado una carrera llena de reconocimientos y logros a lo largo de su trayectoria como actor. Su gran auge en la industria del séptimo arte trajo consigo un momento divertido, pero a la vez aterrador mediante uno sus papeles más aclamados.

El ganador del premio Óscar por la cinta Las horas más oscuras tuvo que dormir en un ataúd cuando logró interpretar al Conde Drácula en la producción cinematográfica del reconocido cineasta estadounidense Francis Ford Coppola. Esta revelador dato fue dado a conocer por Cary Elwes, quien personificó en la película de 1992 a lord Arthur Holmwood, mediante una entrevista al sitio The Hollywood Reporter.

Posteriormente, el actor británico pudo comentar esa divertida anécdota al sitio a través de un especial televisivo con motivo a toda su carrera.

“Francis Ford Coppola cree que cuanto más tiempo pase el reparto junto, esto se plasmará en la pantalla. Así que tenía a todos los cazadores de vampiros viviendo en una propiedad, pero el pobre Gary Oldman tenía que estar solo. Dormía en un ataúd todas las noches, se lo tomó muy en serio. Se apartó de todos nosotros, por elección. Así que lo conocimos, por primera vez, en el set de rodaje, durante los ensayos. Luego ya no volvimos a verlo”, comentó.

Asimismo, Cary Elwes destacó lo siguiente: “Gary dormía en un ataúd todas las noches, así de en serio se lo tomaba”, puntualizó el actor de 59 años.

Cabe destacar que Cary Elwes interpretó a uno de los cazadores de vampiros en la película, y en su entrevista a The Hollywood Reporter también añadió que Francis Coppola hizo que todo el reparto que conformaba la película convivieran juntos en el set de rodaje, mientras que Gary Oldman decidió apartarse del resto para así reflejar muy bien su interpretación como Drácula.

30 años han pasado desde que se estrenó Drácula en salas de cines y todavía el filme sigue siendo una de las mejores adaptaciones del escritor irlandés Bram Stoker. Esta cinta consagró un éxito abismal en taquilla al recaudar $215 millones de dólares, y a su vez, consiguió tres galardones a los Óscar: Mejor Vestuario, Mejor Edición de Sonido y Mejor Maquillaje.