Demócratas se aferran al poder al rediseñar mapa congresional de Nueva York, con un curul menos por pérdida de población

Los legisladores demócratas de NY aplicaron la misma técnica que los republicanos han hecho en los estados que controlan: ayer en Albany rediseñaron el mapa electoral para favorecer a su partido en las elecciones de noviembre

Staten Island, NYC.
Staten Island, NYC.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Los legisladores demócratas de Nueva York aplicaron la misma técnica que los republicanos han hecho en los estados que controlan: ayer en Albany rediseñaron el mapa electoral para favorecer a su partido.

Aunque a nivel nacional los demócratas habían acusado a los republicanos de suprimir el voto de las minorías, han hecho lo propio en Nueva York, donde son mayoría contundente en proporción 7 a 1 en cuanto a electores registrados.

La Asamblea estatal y el Senado aprobaron ayer el nuevo mapa de 26 distritos electorales de Nueva York, que podría suponer para los demócratas la obtención de tres congresistas más en las próximas elecciones legislativas de noviembre, en detrimento de los republicanos.

La técnica de rediseño geopolítico es conocida como “gerrymandering”, término acuñado en 1812, cuando el entonces gobernador de Massachussets, Elbridge Gerry, dibujó un distrito electoral que se extendía como una salamandra (salamander, en inglés) para asegurarse un escaño para su partido.

Otro cambio que trae el nuevo trazado es que la ciudad de Nueva York obtendrá dos nuevos escaños en el Senado estatal en 2023, acotó New York Post. Lo sucedido ayer en Nueva York “Es una clase magistral sobre cómo dibujar un gerrymander efectivo”, dijo irónicamente al New York Times Michael Li, asesor principal del Programa de Democracia en el “Brennan Center for Justice”, institución que también ha hecho sonar las alarmas sobre los intentos de los republicanos de redibujar mapas y aprobar otras leyes electorales restrictivas.

Al momento Nueva York tiene 27 representantes -19 demócratas y 8 republicanos- en El Capitolio, pero perderá un curul debido a la disminución de la población, que venía descendiendo antes de la pandemia y se aceleró desde entonces.

En las 26 nuevas circunscripciones llama la atención la número 10, que ahora se extiende como una salamandra retorcida y kilométrica por los distritos de Manhattan y Brooklyn, acotó la agencia EFE.

“Desde el extremo occidental del Alto Manhattan, esta circunscripción desciende hacia el sur, sólo tomando algunos bloques de edificios pegados al río Hudson y atravesando seis barrios distintos, para entrar en Brooklyn, por donde caracolea por distintas zonas de otros vecindarios como una nave sin rumbo”.

La nueva distribución del distrito 10 de Nueva York, cuya silueta ya era retorcida, responde también al agrandamiento de la circunscripción número 11, un bastión republicano en Staten Island que con los cambios incluye nuevos barrios del sureste de Brooklyn de mayoría demócrata y cuyos votos podrían decantar la balanza hacia el lado liberal en los comicios. Al momento ese distrito es representado por Nicole Malliotakis, la única presencia republicana por NYC en El Capitolio.

“Hay una larga tradición en este país de hacer distritos que benefician a un partido u otro, siempre ocurre después de los censos y es algo normal y corriente”, comentó John Gutiérrez, profesor de la Universidad de Nueva York.

La redistribución de las circunscripciones electorales se hace en Estados Unidos cada diez años, una vez que se dan a conocer los resultados del censo electoral y sólo afecta a aquellos estados en los que la población ha crecido o menguado lo suficiente para ganar o perder representantes en el Congreso federal.

La propuesta aprobada ayer en Nueva York, había sido presentada el pasado domingo y de inmediato fue criticada por el Partido Republicano, aunque también ha hecho lo mismo en otros estados que controla.