Cuánto gana un inmigrante indocumentado en la construcción en Nueva York; reporte revela abusos y discriminación

Un nuevo reporte del Centro de Estudios Migratorios de Nueva York revela que los inmigrantes indocumentados se encuentran al final de la fila de salarios entre sus compañeros, aunque hacen el mismo trabajo y a veces se les exigen horas extra sin el pago necesario

Los inmigrantes indocumentados están desprotegidos en la industria de la construcción.
Los inmigrantes indocumentados están desprotegidos en la industria de la construcción.
Foto: David Dee Delgado / Getty Images

El salario promedio anual de estos trabajadores de la construcción es de $40,400 dólares, pero los indocumentados reciben apenas $30,100 dólares anuales por el mismo trabajo, a diferencia de quienes son nacidos en EE.UU., a quienes les pagan $45,500 dólares en promedio.

Los ciudadanos naturalizados reciben, en promedio, $42,500 dólares, pero incluso los inmigrantes legales no se alejan mucho de sus pares indocumentados, al recibir apenas $1,000 dólares más por el trabajo.

Esos y otros datos revela un nuevo reporte sobre inmigrantes y el trabajo de la construcción, donde se confirma que los indocumentados son la fuerza laboral más vulnerable al recibir el salario más bajo, no se les pagan horas extra y es común que se abuse de ellos, debido a que no dominan el inglés.

El estudio fue hecho por el Centro de Estudios Migratorios de Nueva York (CMS, en inglés), que hizo un análisis de datos entre 2015 y 2019, aunque también contempla datos del 2021. Estima que en ese período de tiempo, el 41 por ciento de la mano de obra inmigrante en la construcción era indocumentada.

“A partir de 2021, los inmigrantes constituían una mayor parte de la fuerza laboral de la construcción que cualquier otro sector en la ciudad de Nueva York”, cita el reporte con tados de la Oficina del Contralor del Estado de Nueva York en 2021.

Destaca que la explotación económica y los riesgos para la seguridad prevalecen en toda la industria de la construcción.

“Sin embargo, a pesar del papel esencial que desempeñan los inmigrantes en la industria de la construcción en la ciudad de Nueva York y los Estados Unidos, los trabajadores inmigrantes de la construcción son especialmente vulnerables a la explotación y las condiciones peligrosas”, se indica. “La falta de autorización de empleo, redes de seguridad social, dominio del inglés, reconocimiento de credenciales y oportunidades de capacitación, así como la discriminación, colocan a los inmigrantes en una gran desventaja”.

El CMS entrevistó a 16 trabajadores de la construcción inmigrantes de 10 países y a otros 10 expertos en esa industria, incluidos representantes comerciales, organizadores sindicales y representantes de organizaciones comunitarias, se indica.

“Si bien los inmigrantes indocumentados también constituyeron la mayor parte de los trabajadores inmigrantes de la construcción en la ciudad de Nueva York, su participación fue considerablemente menor (41 por ciento) que en los Estados Unidos en general”, se apunta.

Un problema que enfrentan los inmigrantes es que desconocen las redes laborales formales, como sindicatos o centros de trabajadores.

“La brecha salarial del 46 por ciento entre los trabajadores sindicalizados y los trabajadores no sindicalizados en la industria de la construcción de EE. UU. es mayor que la brecha en cualquier otra industria”, se advierte.

La sindicalización es un elemento clave para estos empleados, ya que los inmigrantes bajo esa protección ganan 64 por ciento más que sus colegas.

“No hay diferencia [entre el trabajo sindicalizado y no sindicalizado], excepto quién recibe los salarios dignos, quién recibe la seguridad y todo lo demás en los trabajos. Los trabajadores no sindicalizados hacen el mismo trabajo, excepto que no reciben los mismos salarios dignos [que los trabajadores sindicalizados]”, se acota.

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