Los migrantes, el rostro del cambio climático

En la actualidad solo el uno por ciento del planeta es apenas tolerable debido a las altas temperaturas, pero para 2070, las zonas extremadamente calientes podrían representar casi el 20 por ciento de la tierra, lo que significa que un tercio de la humanidad estaría viviendo en condiciones inhabitables

Muchas personas se ven obligadas a desplazarse -como el caso de los haitianos- debido a las condiciones adversas en su países de origen.
Muchas personas se ven obligadas a desplazarse -como el caso de los haitianos- debido a las condiciones adversas en su países de origen.
Foto: John Moore / Getty Images

A lo largo de la historia los seres humanos han vivido principalmente en áreas donde un rango limitado de climas hospitalarios permitió que crecieran alimentos de manera abundante. Es lo que los científicos llaman nuestro nicho climático. En la actualidad solo el uno por ciento del planeta es apenas tolerable debido a las altas temperaturas, pero para 2070, las zonas extremadamente calientes podrían representar casi el 20 por ciento de la tierra, lo que significa que un tercio de la humanidad estaría viviendo en condiciones inhabitables, esto de acuerdo con State of the Planet, el sitio de noticias de la Escuela del Clima de la Universidad de Columbia.

“Desde Afganistán hasta América Central, las sequías, las inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos están golpeando a los menos equipados para recuperarse y adaptarse”, dijo la agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, UNHCR por sus siglas en inglés, y hace un llamado a los países a trabajar juntos para combatir el cambio climático y mitigar su impacto en cientos de millones de personas. Desde 2010, las emergencias meteorológicas han obligado a desplazarse a una media de 21,5 millones de personas al año. UNHCR afirma que aproximadamente el 90 por ciento de los refugiados provienen de países que son los más vulnerables y menos preparados para adaptarse a los impactos del cambio climático.

The New York Times informó que 40,5 millones de personas en todo el planeta fueron desplazadas en 2020, la mayor cantidad en 10 años, en parte debido a las olas de calor, el aumento del nivel del mar, los incendios forestales, las sequías y las tormentas.

Según un estudio publicado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, el cambio climático podría afectar al 27% de la población de América Latina y el Caribe (alrededor de 1,234 millones de personas para 2070).

Colombia, Guatemala, Haití y Honduras se encuentran entre los 11 países identificados como de mayor preocupación en la primera evaluación del gobierno de Estados Unidos por parte de las agencias de inteligencia sobre el impacto del cambio climático y sus vastos efectos en la estabilidad mundial que se publicó en 2021.

El Salvador, Guatemala y Honduras enfrentan una creciente inseguridad alimentaria. La sequía ha causado repetidas pérdidas de cosechas en el Corredor Seco de América Central, donde la gente depende de la agricultura para su alimentación y sustento. La región es muy susceptible a los huracanes, como las dos tormentas de categoría 4 que tocaron tierra en noviembre de 2020. El vínculo entre la inestabilidad ambiental y la migración desde Centroamérica se hizo evidente a fines de la década de 1990 y principios de la de 2000. Terremotos y huracanes, especialmente el huracán Mitch en 1998 y sus secuelas, estaban devastando partes de Honduras, Nicaragua y El Salvador.

La administración del presidente Bill Clinton otorgó un Estatus de Protección Temporal (Temporary Protection Status, TPS) para proteger a las personas que no pudieron regresar a Honduras y Nicaragua debido a la devastación causada por el huracán Mitch. El TPS es un beneficio que otorgan las autoridades de EE.UU. a migrantes indocumentados de determinados países en donde existe una situación grave de inestabilidad, como una guerra civil o un desastre natural.

Tal como lo afirma el Alto Comisionado de la ONU para refugiados Filippo Grandi, se necesita crear un plan de acción para disminuir los movimientos migratorios forzados por el cambio climático. “Necesitamos invertir ahora en la preparación para mitigar las futuras necesidades de protección y prevenir más desplazamientos causados por el clima”.

*Johani Carolina Ponce es una periodista venezolana que trabaja con la organización Sachamama.org como Latino Media Engagement Manager del Programa Huella Zero.