Padre asesinado en hotel al visitar a su hijo en Nueva York; detenido era buscado por otro homicidio y planeaba fabricar bombas

Uno de los dos acusados de matar a tiros a un padre de familia en un hotel en Poughkeepsie (NY) durante un "Fin de Semana Familiar" también es sospechoso clave en otro homicidio reciente, además buscado por cargos de armas y drogas

Roy Johnson y Devin Taylor.
Roy Johnson y Devin Taylor.
Foto: Dutchess County Jail / Cortesía

Roy Johnson, uno de los dos acusados de matar a tiros a Paul Kutz en un hotel en Poughkeepsie (NY) durante un evento de “Fin de Semana Familiar”, también es sospechoso clave en otro caso de asesinato reciente, así como un fugitivo buscado por cargos de armas y drogas.

Johnson al parecer le disparó fatalmente a Kutz, padre de tres hijos, en un hotel “Courtyard by Marriott” en el norte de Nueva York la mañana del pasado domingo. La víctima era un contador que residía en Long Island (NY) y estaba en el vestíbulo del hotel tomando café y preparándose para salir cuando lo mataron, dijeron fuentes al New York Post. Fue llevado al MidHudson Regional Hospital donde falleció. Nadie más resultó herido, destacó Poughkeepsie Journal.

Kutz, de 53 años, estaba de visita en la ciudad para un evento en el Marist College donde estudia uno de sus hijos. La policía dijo que fue alcanzado por una bala perdida cuando dos hombres sin hogar que estaban hospedados en el hotel abrieron fuego.

Johnson (35)y Devin Taylor (26) fueron arrestados por el tiroteo, informó News 12. Más tarde los agentes encontraron materiales para fabricar bombas y un rifle de “pistola fantasma” en la habitación de los sospechosos en el hotel de Poughkeepsie.

Su presento asesino había recibido una orden de arresto en julio por parte de la oficina del alguacil en el condado Fulton (Georgia) luego de que supuestamente faltó a su cita en la corte por delitos graves de tráfico de armas y cocaína, informó NBC News.

Al mes siguiente, en agosto Johnson fue investigado en el área de Poughkeepsie como sospechoso clave en un asesinato relacionado con pandillas, dijeron fuentes policiales. Las autoridades querían arrestarlo por ese caso, pero el fiscal de distrito y otros supuestamente estaban esperando por resultados de pruebas de ADN y huellas dactilares, dejándolo libre para deambular por las calles durante varios meses.

Mientras tanto, no está claro por qué los funcionarios no actuaron según la orden emitida por la oficina del alguacil del condado Fulton durante la investigación.

“Lugar equivocado, momento equivocado”, dijo Ken Farrell, vecino en East Northport de la casa de al lado del padre asesinado.