Las palabras de Trump no se las lleva el viento
En el debate su único competidor republicano, Ron DeSantis, no pudo destacarse y tampoco los otros aspirantes parecían haber ganado votantes
Un seguidor del expresidente estadounidense Donald Trump con un remolque que muestra imágenes de líderes demócratas en una celda, a las puertas de la cárcel del condado de Fulton, en Atlanta, Georgia. Crédito: Erik Lesser | EFE
Donald Trump dominó la semana política: porque brilló su ausencia en el debate del 23 de agosto y por presentarse ante un juez de Georgia donde tuvo que pagar otros $200 mil dólares de fianza tras la acusación por supuestamente intentar revertir los resultados de las elecciones del 2020.
En el debate su único competidor republicano, Ron DeSantis, no pudo destacarse y tampoco los otros aspirantes parecían haber ganado votantes. Esto mientras el más feroz de los ataques fue precisamente contra Trump y vino de la única candidata republicana.
Decía Niki Haley que al ser el “político más desagradable”, con Trump los Republicanos perderían las elecciones del 5 de noviembre del 2024 frente al demócrata Joe Biden.
Además de la ex embajadora ante la ONU, al debate asistieron otros dos excolaboradores de Trump, como Mike Pence y el ex gobernador de New Jersey Chris Christie.
Todo ocurría mientras en internet el ausente Trump hablada de teorías conspirativas que nos recuerdan los malos años de la política latinoamericana. Y El debate se convirtió en una batalla por la audiencia porque cinco minutos antes, en el canal de X-Twitter, el ex presentador de Fox, Tucker Carlson, publicó su entrevista pregrabada, en la que Trump aseguró que, como gran favorito en las encuestas, no tenía porque debatir en Milwaukee con ocho políticos sin votos, quienes, en cambio, lo acosarían sin cesar.
Lo grave es que otra teoría conspirativa se mencionó en esa entrevista, pues Tucker habló de las dudas sobre el supuesto suicidio del multimillonario Jeffrey Epstein; y fue entonces cuando Trump aprovechó para decir que no descarta eventuales riesgos de atentados contra su vida. Eso quiere decir que esta campaña se torna de un color peligroso para la democracia. Y Sin importar si tiene razón o no, Trump dijo textualmente: “Hay grandes personas en el Partido Demócrata… pero he visto lo que hacen y hasta donde llegan” dejando en el aire señalamientos peligrosos, mientras en paralelo calificó como demostración de “amor, unión y pasión” a la turba que se tomó el capitolio el 6 de enero del 2021, justo en medio de la sesión donde confirmaban la legalidad de la elección de Biden, que sin pruebas él cuestiona.
Recordemos que por esas elecciones es que Trump enfrenta cuatro acusaciones penales ante las cortes de: Georgia, Florida, Washington DC y New York.
Trump debería asistir al segundo debate presidencial republicano de septiembre próximo en Simi Valley, California, allí todavía puede aclarar lo que quiso decir y evitar señalamientos peligrosos para la democracia, pues no es cierto que las palabras se las lleva el viento.
La autora, Sofía Villa, escribe esta columna a título personal y sus opiniones no representan a Televisa-Univision donde trabaja como Writer /Producer.