Más de 10 organizaciones puertorriqueñas impugnan en corte de Washington terminal de gas natural de New Fortress Energy en San Juan
Abogados de Earthjustice cuestionaron en la capital federal la autorización de la FERC al gasoducto desde la Bahía de San Juan

Una tubería para transportar gas natural licuado en Lusby, Maryland. Crédito: Cliff Owen | AP
Nueva York – Una decisión preliminar del Tribunal de Apelaciones de Washington D.C. permite que NFEnergía en Puerto Rico, filial de New Fortress Energy (NFE), continúe con la expansión de su tubería de gas natural licuado (GNL) en la Bahía de San Juan, a tono con una orden de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC).
Un grupo de organizaciones puertorriqueñas en la isla y en la diáspora, encabezadas por abogados de Earthjustice, cuestionaron este martes en la capital federal la autorización de la FERC para modificar la terminal de gas metano a través del gasoducto que la conecta con dos turbinas de gas.
El combustible fósil de NFE habilita las plantas y los generadores de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), corporación que actualmente opera bajo un modelo de privatización en el que Genera PR (también parte de NFE) administra esos activos.
El argumento base del grupo, encabezado por El Puente de Williamsburg, en Nueva York, es que la corte de circuito de D.C. debe dejar sin efecto la orden de la FERC que le permitió a los operadores de NFE construir el gasoducto sin la revisión ambiental y reglamentaria requerida.
De acuerdo con los denunciantes, NFE actúa en violación a leyes como la de Gas Natural (NGA) y la Nacional de Política Ambiental (NEPA).
El documento del argumento oral, que fue provisto a El Diario, solicita una revisión de la orden de la FERC y plantea que los planes de expansión representan un grave riesgo para las comunidades aledañas, quienes no participaron a cabalidad en la discusión del impacto ambiental y sanitario del gasoducto ni de las turbinas de gas.
“El nuevo gasoducto y los generadores de gas, todos incrementan la contaminación y los riesgos de seguridad que corre la comunidad circundante. Más de 20,000 puertorriqueños viven a una milla de la terminal de GNL de NFEnergía, el gasoducto y las unidades de gas que suple; más de 70,000 viven a dos millas; y más de 168,000 viven a tres millas. Los únicos residentes que recibieron notificación del periodo de comentarios antes de que cerró fueron aquellos que estaban suscritos a los expedientes de la FERC. La gran mayoría de los 168,000 residentes de San Juan a tres millas del gasoducto nunca tuvieron la oportunidad de comentar sobre la solicitud de gasoducto antes de que la FERC tomara su decisión”, especifican los solicitantes en el documento judicial.
Los grupos medioambientales argumentan que la NGA le da autoridad exclusiva a la FERC para aprobar o rechazar solicitudes para la ubicación, construcción, ampliación u operación de una terminal de GNL.
Sin embargo, ante cualquier propuesta, un componente esencial de la revisión debe ser el interés público, lo que no se ha hecho en este caso.
Otro proceso que, según el grupo, FERC no realizó como corresponde, fue dar aviso razonable de audiencia a todas las personas interesadas en evaluar la propuesta.
Cuando se examina la propuesta para expandir una terminal de GNL, la FERC también debe completar una revisión de impacto ambiental bajo NEPA, alegan los demandantes.
“Si bien no todas las acciones federales importantes requieren una declaración de impacto ambiental completa según la NEPA, todas deben evaluarse para determinar si caen dentro de una ‘exclusión categórica’ si sus impactos son significativos”, plantearon.
Si los impactos ambientales pueden ser significativos, la NEPA le requiere a las agencias examinar en profundidad los mismos, incluyendo los efectos directos, indirectos y acumulativos.
Los demandantes además señalan las disposiciones de la Ley de Procedimientos Administrativos (APA) que requiere que la Comisión brinde al público una oportunidad para revisar dichas propuestas y presentar hechos y argumentos sobre las mismas antes de autorizar la construcción.
Después de todo lo anterior es que la FERC debe entonces “responder sustancialmente a las preocupaciones del público”.
Desde mayo del 2002, la terminal de NFEnergía ha suplido gas natural a través de la tubería a dos unidades generadoras eléctricas en la Central Eléctrica de San Juan.
NFEnergía empezó a operar la terminal sin haber obtenido autorización de la FERC. En junio de ese año, la FERC emitió una orden para presentar causa y pedirle a la compañía que explicara por qué la terminal de gas natural no estaba sujeta a la jurisdicción de la Comisión bajo la sección 3 de NGA.
Luego de recopilar información, incluyendo la provista por organizaciones comunitarias, la FERC emitió una orden en marzo de 2021 para establecer que tiene jurisdicción sobre la construcción y requiriéndole a NFEnergía someter una solicitud de permiso para autorización posterior al hecho.
En una orden ese mismo mes, la FERC otorgó una autorización temporal bajo la cual la tserminal podía continuar operando mientras se encuentra bajo revisión de la Comisión.
En septiembre de 2021, NFEnergía solicitó a la FERC la aprobación posterior a los hechos de la terminal de GNL.
El 18 de julio de 2023, la compañía sometió una solicitud para que se enmendara la autorización temporal para poder construir e interconectar la tubería de 220 pies en la terminal.
“El gasoducto era para habilitar dos unidades generatrices adicionales que se ubicarían en la Central Eléctrica de San Juan, conectadas a la terminar de GNL. NFEnergía, Genera PR, y ofciales del Cuerpo de Ingenieros del Ejército afirmaron que no había otros sistemas disponibles para alimentar las dos nuevas unidades generadoras a gas, y que esas unidades, por lo tanto, ‘deben interconectarse’ mediante el nuevo gasoducto con la terminal de GNL para poder operar”, lee el recurso judicial.
En febrero pasado, la FERC hizo un requerimiento de información a New Fortress Energy por el tamaño de las barcazas que estaban entrando a la bahía de San Juan, ya que superan las dimensiones estimadas e interfiere con el flujo de navegación.
“A base de consultas a la Guardia Costera de Estados Unidos, las operaciones de buques marinos actuales y planificadas son inconsistentes con la solicitud presentada a la FERC el 15 de septiembre de 2021 y la carta de recomendación de la Guardia Costera a la FERC”, indicó la entidad según reseñó El Nuevo Día.
En el documento del 7 de febrero, el ente regulador argumentó que el Avalúo de Idoneidad Acuática (WSA) que preparó New Fortress Energy, en 2018, indicaba que la dimensiones de la “Unidad Flotante de Almacenamiento” (FSU) y los barcos con combustible no excederían los 150 pies de ancho de manera combinada.
Las embarcaciones que NFE utiliza para el transporte de gas alcanzan dimensiones de hasta 30,000 metros cúbicos, miden entre 160 y 180 pies, y se extienden hasta el canal navegable.
Gabriel E. Meléndez Cardona, coordinador del programa de política pública de El Puente Puerto Rico, catalogó de ilegal la expansión de la terminal, ya que opera sin los permisos adecuados.
“Nuestro trabajo aquí es hacer eco de los reclamos de distintos grupos e individuos que exigen mayor fiscalización, mayor transparencia y sobre todo que se les escuche a la hora de decidir el futuro de la operación de NFEnergia, que se ubica a unos 450 metros de sus hogares. NFEnergia nuevamente pretende burlar la jurisdicción de FERC, esta vez con el aval de la propia Comisión que, mediante la inacción, al determinar no intervenir en la expansión del terminal y la construcción del gasoducto, perpetúa los agravios e injusticias climáticas de una comunidad ya sobrecargada”, indicó mediante un comunicado Meléndez Cardona.
Por su parte, Mónica A. Flores-Hernández, coordinadora de campaña para El Puente Puerto Rico, dijo que la estrategia del gobierno de Puerto Rico en alianza con NFE, perpetúa y profundiza la dependencia de combustibles fósiles, lo que considera “nefasto” para la isla ya impactada por los efectos del cambio climático.
“La intensificación en el uso de gas metano nos aleja peligrosamente del futuro al que aspiramos. Múltiples estudios han presentado la clara viabilidad de transicionar a energía renovable y distribuida sin necesidad de usar el gas como transición. Esta industria no sólo pone en peligro las metas de energía renovable, sino que también pone en peligro la vida misma y el entorno de las comunidades aledañas que no fueron notificadas de la construcción del terminal de gas y para quienes no existe un plan de emergencia”, sostuvo la activista.
Las otras organizaciones en el pleito contra NFE son: Sierra Club, Inc., capítulo de Puerto Rico; Comité Yabucoeño Pro-Calidad de Vida, Inc.; Alianza Comunitaria Ambientalista del Sureste, Inc.; Mayagüezanos por la Salud y el Ambiente, Inc.; Coalición de Organizaciones Anti Incineración, Inc.; Amigos del Río Guaynabo, Inc.; Comité Diálogo Ambiental, Inc.; Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y
Riego, Inc.; CAMBIO PR Inc.; y Mujeres de Islas, Inc.
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