Honores a la Virgen de Guadalupe en NY también fueron un clamor por el respeto a los migrantes
Miles de devotos acuden a la Iglesia San Patricio a venerar a la Morena
Más de 3,000 personas se congregaron este viernes en la catedral de San Patricio en uno de los rituales marianos más multitudinarios del mundo. Crédito: Fernando Martínez | Impremedia
Miles de mexicanos y devotos católicos de múltiples nacionalidades se congregaron este viernes en la ciudad de Nueva York en la icónica Catedral de San Patricio para asistir una misa que por décadas ha sido uno de los actos centrales y más multitudinarios del mundo a propósito de la celebración del Día de la Virgen Guadalupe, patrona de México y de las Américas.
Este año los temores ante las políticas migratorias de la Casa Blanca fue un tema central en gran parte de las homilías sacerdotales y posiblemente en las oraciones de miles de inmigrantes de la nación azteca, una de las comunidades latinoamericanas más numerosas en Nueva York.
“Por más de 12 años he venido aquí a esta iglesia a pedirle a nuestra patrona por mi estabilidad. Le hice la promesa que si obtenía mis papeles vendría a agradecerle hasta la muerte. Ella me lo concedió. Pero ahora no puedo ser indiferente al hecho de que a mis paisanos indocumentados los están persiguiendo, como si todos fuesen criminales. Vengo a dar gracias, pero también a pedirle que este país tenga más compasión con nuestra gente”, comentó Raúl Orozco, un trabajador de la construcción residenciado en El Bronx.
Las palabras de Raúl, no están lejos de la expresión del sacerdote mexicano Luis Saldaña, encargado de pronunciar el mensaje central en este acto eucarístico: “ustedes son el presente de una larga historia de migrantes, que han venido a la ciudad de Nueva York. Nosotros como institución siempre hemos abogado por la compasión a los más débiles. Y hoy quiero dirigirme a ustedes como una iglesia en el exilio. Esta celebración mariana nos recuerda la dignidad de cada uno de ustedes”.
En el imponente templo de la Quinta Avenida de Manhattan, concurrieron cerca de 3,000 devotos de las diferentes parroquias de los cincos condados, en un acto litúrgico comandado por el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan y celebrado al ritmo de los mariachis.

“Un momento duro”
Esta catedral neoyorquina tradicionalmente es la parada final de la Antorcha Guadalupana, se trata de una peregrinación que por más de 50 años ha partido desde la Basílica de la Guadalupe en la Ciudad de México, organizada por la Asociación Tepeyac.
Esta antorcha recorrió esta vez ocho estados de México y catorce de Estados Unidos, hasta llegar a Nueva York. La ruta fue de 5 mil kilómetros.
Este viaje por décadas ha cobrado relevancia por su simbolismo religioso y social. Tiene como propósito reforzar el vínculo entre fieles católicos a ambos lados de la frontera. Y también llamar la atención sobre la situación de los migrantes mexicanos. Este mensaje en esta edición 2025, tomó mayor relevancia en el contexto de las políticas migratorias de la Administración Trump.
La denominada Carrera Antorcha Guadalupana siempre ha sido una manifestación en favor de la dignidad de los migrantes. Este colectivo está integrado en gran parte por madres y familiares de la diáspora y busca recordar que la migración es un acto de dignidad humana que debe ser respetado.
“¿Cuántas familias han sido separadas sin ninguna compasión en los últimos meses? ¿Cuántos de los nuestros han sido deportados sin tener ningún antecedente criminal y ya sentían este país como su casa? Es un momento muy duro. Por ello es más importante mantenernos unidos espiritualmente. La devoción por nuestra virgen de Guadalupe nos ayuda a hacer comunidad”, explicó María González, una educadora poblana quien por dos décadas ha estado muy cerca de estas actividades.

Más que religiosidad
La celebración de la Virgen de Guadalupe es una tradición religiosa y cultural profundamente arraigada en gran parte de la diáspora mexicana en los cinco condados de la Gran Manzana, más allá del fervor meramente religioso, es un momento trascendente de conexión con la identidad azteca.
Hace varias décadas, cuando los primeros inmigrantes mexicanos llegaron a Nueva York particularmente desde Puebla, trajeron con ellos bailes como el Tecuana, que tiene raíces indígenas chichimecas y zapotecas, tradiciones que en las vísperas del Día de la Virgen de Guadalupe, moviliza a diferentes comunidades inmigrantes alrededor de estas tradiciones.
Por ejemplo, la joven neoyorquina Jaz Pinturas, de padres mexicanos, forma parte del grupo de Danza Tecuanes del Señor de la Clemencia, en Brooklyn y esperaba este viernes en la Quinta Avenida de Manhattan, el paso de la Antorcha Guadalupana para danzar a propósito de esta conmemoración.
“Representamos a dos tribus indígenas ancestrales que se reúnen para cazar el jaguar. Para mí en lo personal, más que un sentido religioso, tiene un poder muy grande para honrar a mis orígenes y mis tradiciones familiares”, indicó.
Para otros, como el joven danzador Luis Gutiérrez se trata de una oportunidad para desde las más ancestrales tradiciones, invocar más justicia y unidad ante los momentos de miedo que viven muchos vecinos de su natal Brooklyn.
“Yo nací aquí. Nunca he ido a México, pero he crecido teniendo mucha fe en la Guadalupe, porque así me lo transmitieron mis padres. Hoy siento pena porque muchos de mis vecinos de Sunset Park están asustados, porque tienen familiares en otros estados, que tenían años aquí y han sido deportados. Aquí en Nueva York todavía estamos más tranquilos con La Migra”, compartió.

“No me dejaron despedirme”
En efecto, como es predecible al tratarse de la comunidad migrante históricamente más numerosa presente en el país, los mexicanos constituyen uno de los grupos más afectados por la estrategia federal de deportaciones masivas. Aunque en los últimos meses, algunos reportes indican que muchos deportados aztecas, desde que el presidente Trump asumió el cargo en enero, han sido residentes de larga data en el país.
Entre mayo y julio, la Iniciativa Fronteriza Kino (KBI), una organización con sede en Nogales, Arizona, llevó a cabo encuestas a 278 mexicanos deportados. Esto se realizó como parte de un informe titulado “No me dejaron despedirme”. El 44.4% de los encuestados reportó haber residido en Estados Unidos por más de 10 años.
Solo el 5% de los deportados encuestados por KBI informó haber vivido en el país durante menos de un año.
Si bien el informe de KBI se fundamenta en encuestas a menos de 300 personas deportadas, proyecta que una cifra significativa de los miles que continúan siendo detenidos y removidos del país, había residido en el país durante un periodo considerable y, por consiguiente, eran miembros de larga data de sus respectivas comunidades locales.

La historia:
- 1531 es el año en que según los registros históricos, la Virgen María se apareció en una visión al campesino Juan Diego en el cerro del Tepeyac, cerca de la Ciudad de México, y le encomendó que solicitara al obispo la edificación de un templo en dicho lugar.
- No obstante, el obispo requirió una señal.
- Por consiguiente, la imagen mariana le pidió a Juan Diego que recogiera flores en su tilma (manto o capa) en pleno mes de diciembre para presentárselas al obispo. Al desplegar su manto, la colorida imagen de la Guadalupana quedó milagrosamente impresa en la tela de cactus. Dicha tilma se conserva actualmente en el santuario más célebre del hemisferio occidental (Ciudad de México), y Nuestra Señora de Guadalupe continúa siendo una fuente de inspiración para las personas de bajos recursos y oprimidas alrededor del mundo.