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La hora del día en la que los estadounidenses siente más baja su energía

El cansancio crónico afecta trabajo, relaciones y bienestar, mientras millones sueñan con más energía para reconectar con su vida diaria

Cansancio

El cansancio puede afectar distintos ejes de la vida de las personas. Crédito: Shutterstock

Los estadounidenses llegan a su punto más bajo de energía todos los días a las 2:06 p.m., según una nueva encuesta nacional que pone en evidencia cómo el agotamiento está moldeando hábitos, emociones y decisiones cotidianas en todo el país.

El estudio, realizado por Zipfizz y Talker Research entre 2,000 adultos, reveló que, en promedio, los encuestados sienten que necesitarían el doble de su nivel actual de energía para poder afrontar sus responsabilidades diarias. Más allá del cansancio físico, los resultados muestran un impacto profundo en la productividad, las relaciones personales y la calidad de vida.

Para muchos, tener más energía también significaría mejores oportunidades económicas. El 74% de los participantes cree que ganaría más dinero si contara con mayores niveles de vitalidad, mientras que el 71% afirma que sería más feliz si pudiera terminar el día con más energía.

El desgaste parece intensificarse con el paso del tiempo. El 44% de los encuestados aseguró que su energía ha disminuido con la edad, una percepción que se refleja en cambios concretos en su estilo de vida y en las actividades que priorizan.

La fatiga limita ejercicio, vida social y tareas básicas

Uno de los aspectos más afectados es el ejercicio. El 44% de los estadounidenses dijo que la falta de energía les impide mantenerse activos con la frecuencia que desearían. A esto se suma que el 34% afirma que el cansancio interfiere con pasar tiempo con amigos o familiares, mientras que el 31% reconoce que las actividades al aire libre quedan relegadas por pura fatiga.

Incluso, tareas básicas del hogar se vuelven un reto. Casi 3 de cada 10 personas (29%) admitieron que el agotamiento les dificulta cocinar en casa, lo que puede derivar en decisiones alimenticias menos saludables y en un mayor consumo de comida preparada o ultraprocesada.

El impacto emocional tampoco pasa desapercibido. El 45% de los encuestados dijo sentirse demasiado cansado para hacer cosas que realmente disfruta, y el 56% reportó que la falta de energía afecta negativamente su productividad, ya sea en el trabajo o en el hogar.

La mayoría de los estadounidenses afirmaron que desearían tener mayor vitalidad para pasar tiempo de calidad con sus seres queridos. (Foto: Shutterstock)

Aunque el 41% asegura tener suficiente energía la mayoría de los días, uno de cada 4 estadounidenses (25%) termina completamente exhausto después de una jornada laboral completa. Ese cansancio acumulado genera sentimientos de culpa y frustración.

El 32% confesó sentirse especialmente culpable por saltarse el ejercicio debido a la falta de energía. Otros manifestaron preocupación por descuidar la organización del hogar (26%), el autocuidado (25%) o el tiempo de calidad con sus seres queridos (21%). Para muchos, la sensación de no “llegar a todo” se ha convertido en una constante.

Estos hallazgos sugieren que el problema va más allá del rendimiento físico. Aumentar la energía no solo significa poder hacer más cosas, sino recuperar el equilibrio entre obligaciones, bienestar personal y conexiones sociales.

“Durante los meses de invierno, especialmente, la falta de energía puede afectar a todo, desde la motivación hasta las relaciones sociales”, explicó Marcela Kanalos, portavoz de Zipfizz. “Lo que destaca es que, si tuvieran más energía, la gente priorizaría pasar tiempo con sus seres queridos, en lugar de simplemente hacer más cosas”.

La encuesta respalda esa idea. Cuando se les preguntó qué harían si tuvieran energía ilimitada, el 18% respondió que dedicaría más tiempo a amigos o familiares, por encima de otras actividades como trabajar más o asumir nuevos compromisos.

También se exploró en qué momento de la semana los estadounidenses preferirían recibir un impulso extra de energía. El 24% eligió el lunes, con la esperanza de comenzar la semana con fuerza. Sin embargo, el viernes y el sábado empataron en segundo lugar con un 22% cada uno, lo que revela el deseo de llegar al fin de semana con suficientes reservas para disfrutarlo plenamente.

En un contexto marcado por agendas saturadas, largas jornadas laborales y altos niveles de estrés, el cansancio crónico parece haberse normalizado. Sin embargo, los datos muestran que esta falta de energía tiene consecuencias reales: afecta la salud, limita la vida social y reduce la satisfacción personal.

Para millones de estadounidenses, contar con más vitalidad significaría algo tan simple,y tan valioso, como poder hacer ejercicio con regularidad, preparar comidas en casa o compartir momentos con sus seres queridos sin sentirse agotados.

La encuesta deja claro que el cansancio no es solo una molestia pasajera, sino un factor que influye directamente en cómo las personas viven, trabajan y se relacionan. Y aunque muchos sueñan con un impulso de energía, los resultados reflejan un deseo más profundo: recuperar tiempo, bienestar y conexión en medio de una rutina cada vez más demandante.

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