Sentencian a hispano por muerte de mujer en consultorio improvisado en su casa de Queens
Felipe Hoyos aplicó dosis mortal de anestesia a María Penaloza, de 31 años. La víctima acudió por una cirugía estética
Felipe Hoyos Foronda fue atrapado huyendo de Nueva York a Colombia. Crédito: NYPD
Un sujeto que tenía un consultorio improvisado en su casa fue sentenciado a hasta 15 años de prisión tras suministrar una dosis letal de un anestésico a una joven que quería retirarse implantes de los glúteos.
Los hechos ocurrieron el 28 de marzo de 2025, en un departamento de Astoria, en Queens, cuando la mujer, identificada como María Penaloza, de 31 años de edad, acudió junto con una amiga a la vivienda de Felipe Hoyos Foronda.
El sujeto, quien carece de permisos para ejercer como médico en los Estados Unidos y tenía una clínica improvisada junto a su sala de estar, inició el procedimiento quirúrgico e inyectó lidocaína y solución salina a la joven mujer.
María Penaloza sufrió desorientación y síntomas de un infarto, por lo que una ambulancia la trasladó a un hospital cercano, donde fue reportada sin actividad cerebral y murió casi dos semanas después, cuando fue desconectada del instrumental médico que la mantenía con vida, detalla la investigación de la Fiscalía de Queens.
El mismo día del incidente, Hoyos Foronda intentó huir a Florida para después viajar a Colombia, pero un agente de Port Authority lo detuvo en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy justo cuando se disponía a abordar su vuelo.
“Felipe Hoyos Foronda —quien no tenía ninguna autorización para ejercer como médico o cirujano— acabó con la vida de una joven madre al administrarle una dosis letal de anestesia y luego intentar huir del país. La sentencia dictada hoy no puede revertir esta tragedia, pero esperamos que brinde algo de consuelo a los seres queridos de María Peñaloza mientras continúan enfrentando el dolor de su absurda e irreparable pérdida”, declaró la fiscal Melinda Katz en un comunicado.
Una necropsia practicada al cuerpo de María Penaloza arrojó que la joven murió intoxicada por la lidocaína que Hoyos Foronda le inyectó, detalló la Fiscalía.
Una orden de cateo autorizada por un tribunal en el domicilio del acusado permitió localizar equipo médico, entre ellos un soporte metálico para sueros intravenosos (IV), múltiples medicamentos inyectables almacenados en estantes, jeringas, un contenedor para desechar agujas y diversos suministros médicos adicionales.
El mes pasado, Hoyos Foronda, de 40 años de edad y residente de Astoria, se declaró culpable del delito de homicidio involuntario en segundo grado ante la jueza de la Corte Suprema Ushir Pandit-Durant, quien este jueves lo sentenció a una pena de entre cinco y quince años de prisión.
El caso fue procesado por el fiscal adjunto Gregory Lasak, de la Unidad de Homicidios de la Fiscalía de Distrito, con la asistencia de la fiscal adjunta Jennie Evangelista. La investigación y el proceso judicial estuvieron supervisados por los fiscales adjuntos John Kosinski, jefe de la Unidad; Karen Ross y Jonathan Selkowe, subjefes de la misma; y, de manera general, por Shawn Clark, fiscal ejecutivo adjunto para Delitos Mayores.