IA, un monstruo que se puede ir de las manos
El esfuerzo para tener bajo control la IA tiene que ser sincronizado de manera global.
El Congreso federal debe emitir leyes para regular la IA. Crédito: Shutterstock
No es la primera vez que usamos este espacio editorial para alertar sobre los peligros que puede representar el avance sin control de la Inteligencia Artificial (IA) para la humanidad en general.
En esta ocasión nos hacemos eco de un ensayo publicado por el cofundador de Microsoft, Bill Gates, quien sin tapujos expone claramente cómo la IA puede llevarnos a un punto de colapso que se traduciría en más pobreza y desequilibrio social.
Específicamente el ahora filántropo advierte el riesgo de un desplazamiento laboral masivo porque muchas plazas se irán eliminando en varios campos a medida que la IA sustituya la cognición humana.
También menciona el armamentismo y ciberseguridad. Es decir que los modelos avanzados de la Inteligencia Artificial abren la puerta para ciberataques sofisticados contra hospitales, bancos y la red eléctrica, además de plantear amenazas de guerra automatizada y bioterrorismo.
Y como tercer punto expone algo que ya estamos viviendo. La dependencia desmedida de aplicaciones que conllevan a la adicción y perjudican la capacidad de pensamiento crítico. Basta con echar una mirada a las redes sociales para darnos cuenta del daño que ya está causando en nuestra sociedad con noticias falsas, teorías de conspiración y el odio que se esparce como un cáncer virtual.
“En términos de equidad, la IA será o bien el mayor igualador jamás inventado, o bien la peor fuente de injusticia. El desafío es monumental”, esas son las palabras de Gates sobre este monstruo que se nos puede ir de las manos.
Pero ¿qué se puede hacer para que no nos arrastre al despeñadero? Gates expone la creación de una estrategia regulatoria que garantice puestos de trabajo reservados para humanos, gravar con impuestos a la IA y los robots, y la formación de un organismo regulador internacional.
No se equivoca Gates, el esfuerzo para tener bajo control la IA tiene que ser sincronizado de manera global.
Sin embargo, hay que empezar internamente desde ya. Las regulaciones a la IA deben ser tarea clave para el nuevo Congreso federal que elegiremos en noviembre. Es el Poder Legislativo el que tiene que tomar la batuta. Sabemos por experiencia que al día de hoy no podemos contar con el gobierno negacionista de Donald Trump. Para el Ejecutivo no existe el calentamiento global, las vacunas no son necesarias, así que es poco lo que podemos esperar en materia de control a la IA.
A nivel de los estados también es necesario que los programas de estudio abran la puerta para que no solo las nuevas generaciones sino también los adultos se involucren en el aprendizaje de la innovación tecnológica y no se queden atrás. El tiempo apremia, la era de la IA ya llegó.