Cualquier hora es buena para regalar flores
No hay excusas para llegar con las manos vacías a casa este Día de los Enamorados
Crédito: Carolina Ledezma / EDLP
Nueva York – No tiene que ser el Día de los Enamorados para que el puesto “Los Amigos”, en la esquina de la calle 116 este y la avenida Lexington en Manhattan, venda flores como pan caliente. “Aquí se vende a toda hora, especialmente a los que se arrepienten de llegar tarde a casa”, dice Jordan Hernández, quien trabaja toda la noche cuidando que los claveles, pompones y rosas se mantengan como recién cortados.
Es por eso que cuando se acerca el 14 de febrero, él y sus compañeros ya saben bien cómo prepararse para la gran demanda. Las rosas rojas, traídas de Colombia, deben lucir como de revista en adornos de esos que nadie se resiste a comprar.
Los peluches y globos rojos deben estar a la mano para los clientes más espléndidos, que no se conforman con sólo llevar flores. Los lirios, orquídeas y tulipanes de Holanda se deben poner aparte, porque ese día no se venden tanto y los ramos de muchos colores nunca deben faltar, “porque entre latinos eso siempre se vende”, destaca Hernández.
La gente compra margaritas, claveles y pompones porque son los que más baratos y los que más duran. Pero eso cambia en el llamado día del amor y la amistad, cuando todo el mundo pide rosas rojas, sin importar el precio.
En un día o “una noche” normal, un ramo mixto se puede comprar por $10, mientras que los arreglos sencillos se consiguen desde $3. Pero el 14 de febrero, los precios suben, aunque siguen siendo más bajos que en otra parte de la ciudad: un bouquet de enamorados cuesta $25, y $15 si solo se quieren las rosas sin hacerles mayor cambio.
“En los cuatro años que llevo en este negocio no ha habido un día que me quede con las manos vacías”, recuerda Daniel Delgado –quien trabaja durante el día en “Los Amigos”–, mientras atiende a un conductor que se detuvo para llevar un bouquet de rosas blancas a casa.
La gente siempre pregunta cuánto duran las flores, “pero eso depende de cómo las cuides”, comenta Jordan Hernández como si hablara de una relación amorosa. El secreto es siempre ponerlas en agua fría y cambiar el líquido a diario, cortar los tallos con frecuencia y evitar ponerlas en lugares muy calientes. “Si hacen eso durarán hasta dos semanas”, recomienda.

