Todd Blanche jura en la Casa Blanca como fiscal general de Estados Unidos
El exabogado personal de Donald Trump asumió el cargo tras una ajustada votación en el Senado
Todd Blanche fue fiscal federal en Nueva York y se convirtió en abogado defensor de Donald Trump. Crédito: Rod Lamkey, Jr | AP
Todd Blanche juró este lunes como nuevo fiscal general de Estados Unidos, luego de superar por un estrecho margen la votación de confirmación en el Senado y en medio de crecientes cuestionamientos sobre el rumbo del Departamento de Justicia bajo la administración del presidente Donald Trump.
El juramento tuvo lugar en la Casa Blanca y estuvo a cargo de Emil Bove, otro exabogado de Trump que actualmente se desempeña como juez de un tribunal federal de apelaciones. Blanche fue confirmado durante la madrugada del sábado por 50 votos contra 49, una diferencia mínima que evidenció la resistencia que generó su nominación incluso dentro de las filas republicanas.
Dos senadores republicanos habían votado en contra de Blanche al expresar preocupación por lo que consideran una creciente politización del Departamento de Justicia. Tras asumir el cargo, el nuevo fiscal general se trasladó a la sede de la agencia, donde fue recibido con aplausos y vítores por empleados que aguardaban en la entrada, detalló The Associated Press.
Blanche, quien fue fiscal federal en Nueva York antes de convertirse en abogado defensor de Trump, ya había estado al frente del Departamento de Justicia de manera interina desde abril, tras la salida de Pam Bondi.
Ahora deberá dirigir una institución que ha sufrido renuncias, despidos y otras salidas de personal, mientras enfrenta una creciente resistencia judicial a algunas de las políticas impulsadas por la administración Trump.
Una estrecha relación con Trump
La llegada de Blanche al cargo está marcada por su relación personal y profesional con el presidente. En 2023 abandonó su firma de abogados para convertirse en uno de los principales defensores legales de Trump en varios procesos penales, incluidos dos casos presentados por el Departamento de Justicia durante la presidencia del demócrata Joe Biden.
Blanche ha sostenido que esa experiencia le permitió conocer de primera mano lo que considera una utilización indebida del sistema de justicia penal contra Trump.
Desde su llegada al Departamento de Justicia, Blanche ha defendido las actuaciones de la administración frente a las acusaciones de que la agencia está siendo utilizada con fines políticos. También ha rechazado que Trump ejerza presión sobre él y ha considerado legítimo que el presidente se interese por los asuntos del Departamento de Justicia.
Como fiscal general adjunto y posteriormente como titular interino, Blanche supervisó investigaciones contra varios adversarios de Trump, entre ellos el exdirector del FBI James Comey, quien fue acusado formalmente por el Departamento de Justicia.
Sus aliados sostienen que precisamente su cercanía con Trump podría convertirlo en una figura más eficaz que su antecesora para gestionar las exigencias del presidente y, al mismo tiempo, mantener el control de la agencia.
La nominación de Blanche estuvo cerca de naufragar debido a las preocupaciones generadas por un acuerdo extrajudicial impulsado por Trump en una disputa contra el Servicio de Impuestos Internos.
Para conseguir que el proceso avanzara, Blanche tuvo que confirmar por escrito, bajo presión de legisladores republicanos, que la administración abandonaría los planes para establecer un fondo de $1,800 millones de dólares destinado a compensar a aliados de Trump que consideraban haber sido perjudicados por el Departamento de Justicia.
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