Acción policial podría generar queja masiva

Protestas en Wall Street son reprimidas con gas pimienta y bastonazos

MANHATTAN – Las intervenciones y arrestos policiales contra los manifestantes, conocidos como los “indignados”, que protestan contra Wall Street, podrían ser motivo de denuncia ante la Junta de Revisión de Quejas Civiles (CCRB).

La CCRB, creada en 1950, se ha ido transformando hasta convertirla en 1993 en una Junta formada exclusivamente por personal civil que investiga las quejas contra la policía y, si procede, recomienda acciones disciplinarias.

Imágenes de los policías rociando con gas pimienta a algunos de los indignados o usando su bastón reglamentario contra ellos, han aparecido en prensa e Internet y la policía ha indicado que está investigando si su uso fue apropiado. Aunque al cierre de esta edición no se había remitido la guía sobre el uso reglamentario del bastón, fuentes consultadas por este rotativo indicaron que sólo pueden usarlo en autodefensa, contra un sospechoso que ofrezca resistencia o para impedir su huida.

La CCRB rehusó facilitar información sobre si se habían recibido quejas formales, alegando su portavoz que sería inapropiado, ya que su misión es investigarlas imparcialmente. Sí indicaron que las quejas contra los uniformados han disminuido en un 15% en el 2010 por comparación con el 2009. En este año, su último reporte correspondiente al mes de agosto indica que bajaron un 11% con respecto al 2010.

La Unión de Libertades Civiles está enviando representantes a monitorear las protestas, pero de acuerdo a su directora de comunicación, Jennifer Carnig, no han recibido apenas quejas dada la actitud pacífica de los manifestantes. No obstante, indicó que están viendo las opciones a seguir en los casos de arrestos: más de 700 durante el fin de semana y 23 el miércoles.

Por su parte, “Occupy Wall Street (Ocupa Wall Street)” denunció en su página web que varios de sus miembros fueron rociados con gas pimienta por agentes de la Policía neoyorquina, que colocó barricadas alrededor de la plaza en la que acampan.

El alcalde Michael Bloomberg aseguró que “la gente tiene derecho a protestar, pero no tienen derecho a impedir a otra gente su derecho a no protestar”, al tiempo que subrayó que la Alcaldía “protegerá los derechos de todos”.

La Policía de Nueva York, en el epicentro de las críticas de los manifestantes, no dio cifras sobre el número de personas que se congregaron de forma pacífica en los alrededores de la plaza, aunque según los organizadores estarían entre 15,000 y 20,000.