Anuncian cambios en ley de educación para estados

WASHINGTON, D.C. – El Presidente Barack Obama anunció ayer, que la Administración otorgará exenciones a la ley de educación “No Child Left Behind” (NCLB), a los estados que puedan demostrar un plan viable para elevar sus estándares educativos.

Actualmente las escuelas a lo largo del país, están sujetas a las exigencias y limitaciones de la legislación vigente, que entre otras cosas, recorta fondos federales, por bajo desempeño en las escuelas.

Desde 2009 las aspiraciones en el Congreso eran lograr una reautorización de la ley de manera integral. Sin embargo hasta ahora se ha trabajado en proyectos de ley de menor envergadura para modificar ciertas provisiones de NCLB. Una aproximación diferente a la que aspira la Casa Blanca.

“Tenemos que tomar las decisiones difíciles ahora, para estar seguros que nuestras escuelas están funcionando de la manera en que deben”, dijo Obama al hacer el anuncio desde el Jardín de las Rosas. El mandatario destacó la competencia “Race to the Top” creada por la Administración, que ha incentivado a los estados a implementar nuevos estándares educativos para recibir fondos millonarios del gobierno.

“El Congreso debe reformar NCLB basada en los principios guiado en Race to the Top”, aseguró el Presidente. “La experiencia nos ha enseñado que en su implementación NCLB ha tenido problemas. Para evadir que sus escuelas sean vistas como fracasos, algunos estados han bajado sus estándares. Eso no tiene sentido. Estos problemas han sido obvios para maestros y padres”, insistió.

“El Congreso no ha sido capaz de arreglar esta legislación. Yo lo arreglaré. Como el Congreso no puede actuar yo lo haré”, dijo Obama.

Cifras del Departamento de Educación indican que entre un 85 y un 90% de las escuelas en el país, están reprobando las metas fijadas en NCLB.

Las exenciones o “waivers” les permitirán a los estados librarse de ciertas disposiciones claves de la ley, siempre que apoyen reformas educativas.

Congresistas y organizaciones educacionales no han visto con buenos ojos la aplicación de exenciones. Los primeros lo ven como una medida que disminuirá aún más las posibilidades de que se apruebe una reautorización integral de la ley. Los segundos, los ven como medidas que darán demasiada libertad a los estados.