Da tu brazo a torcer

Tengo dos amigas que, a su vez fueron buenas amigas entre ellas… pero hace dos años no se hablan. ¡Y todo por una tontería tan absurda que no tiene sentido contar! Hace poco, estaba en casa de una de ellas, saqué mi celular y le dije: “¿qué te parece si llamo a Fulanita para que se saluden?”. Dio un brinco y dijo: “¡Ay, no por favor…! Si ella quiere llamarme, la atiendo con gusto, pero-YO-no-la-voy-a-llamar”.

Sé que en el fondo se quieren, ¡pero ninguna esta dispuesta a dar su brazo a torcer! Es cierto que hay serios desacuerdos que hieren profundamente y rompen amistades para siempre, como sería si una íntima amiga te roba el marido, pero la mayoría de las veces las asperezas se pueden limar si alguien esta dispuesto a dejar su orgullo a un lado.

Si estas distanciado de alguien, lee los siguientes escenarios y si te identificas con más de uno, ¡es hora de dar tu brazo a torcer!

1. Cuando sientas que arreglar la situación te va a traer tranquilidad y paz mental.

2. Cuando reconoces que eras TÚ quien NO tenía la razón pero tu orgullo no te deja acercarte.

3. Cuando pones los hechos en una balanza y te das cuenta que lo que esa persona aportó a tu vida pesa más que lo que quitó.

4. Cuando te das cuenta que han creado una tragedia de algo que no fue más que una fase de la verdadera amistad.

5. Cuando varias personas ya te hayan dicho que lo que sucedió no amerita destruir esa amistad.

6. Cuando veas que la persona actuó con ignorancia o egoísmo, y no con la intención de perjudicarte.

Si te importa esa relación, no dudes en dar el primer paso. Si no estas listo para levantar el teléfono, puedes enviar una carta, un mensaje de email o comunicarte por Facebook. La vida es muy corta para sufrir por tonterías y mantenernos alejados de los seres que han traído alegría nuestra vida. Estira la mano y deja que te tuerzan un poquito el brazo. Verás cómo tu espíritu sale más fuerte de ese estirón…