Descartan descalabro de las FARC

A un año de la muerte del jefe militar 'El Mono Jojoy'

Bogotá/Notimex – A un año de la muerte del jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, alias “El Mono Jojoy”, esa guerrilla logró reacomodarse para responder a la ofensiva del gobierno colombiano, aseguró ayer el politólogo Fernando Giraldo.

El académico y consultor internacional señaló a Notimex que, pese al golpe recibido, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantuvieron su unidad y supieron reaccionar a la estrategia del Estado.

“La muerte del ‘Mono Jojoy’ no significó el descalabro que todo el mundo esperaba para la organización (guerrillera) y no la afectó tanto en lo militar como se pensó en principio”, sostuvo Giraldo.

Briceño falleció el 23 de septiembre de 2010 luego que tropas oficiales bombardearon su refugio en la región suroriental de La Macarena, operación en la que murieron varios insurgentes que lo custodiaban.

En opinión del politólogo colombiano, el líder de las FARC, Alfonso Cano, logró “controlar la unidad” al interior del grupo y reacomodar la estrategia militar para responder a la persecución iniciada por el Ejército.

Según Giraldo, antes de la muerte de Briceño el alto mando de la organización ya tenía claro el paso a seguir en lo militar y “lo que hizo Cano fue cumplir con el lineamiento trazado” para enfrentar a su adversario.

“Las FARC lograron reacomodarse a los movimientos del Ejército y ahora es el Estado el que tiene que ajustar su estrategia para evitar que esa guerrilla recupere el terreno que ha perdido”, añadió.

El grupo insurgente reactivó sus operaciones hace varias semanas en distintas zonas de este país sudamericano, con ataques a unidades policiales, bloqueos viales y sabotajes a la red energética local.

Según el presidente colombiano Juan Manuel Santos, las acciones rebeldes buscan distraer la atención de la Fuerza Pública, la cual está llegando a las “madrigueras” de los comandantes de las FARC.

El mandatario ha insistido en que los ataques de esa organización “demuestran su desespero” ante los golpes que ha recibido y ha llamado a sus integrantes a desmovilizarse y reintegrarse a la vida civil.