¿Eres víctima del abuso económico?

Recibí una llamada en mi programa de radio de Aurelia, quien enviudó y se enteró de una terrible verdad tras 27 años de matrimonio: no que el difunto tuviera una amante, hijos con otra o que fuera un espía ruso – pero sí descubrió que había sido víctima de abuso económico, algo que es considerado violencia doméstica.

Esta mujer no tenía idea de cuánto dinero tenían en el banco, cuánto debían en la casa y ni siquiera sabia firmar un cheque. Su marido nunca le permitió tener acceso al dinero del hogar y usó las finanzas como una forma de ejercer poder y control sobre ella.

Demasiadas mujeres viven un escenario similar y ni lo saben. Además de las formas más obvias de violencia doméstica como lo es el abuso físico, verbal y sicológico, también existe el abuso económico. Lamentablemente, muchos no asocian la violencia doméstica con el abuso económico. Muchas mujeres que sufren de este tipo de abuso, ni tan siquiera han escuchado el término. La principal razón por la que una mujer permanece con un abusador es por la falta de recursos económicos y conocimiento financiero.

Algunos comportamientos que le revelan a una mujer que esta viviendo abuso económico son los siguientes: no tiene acceso a una chequera ni tarjetas de crédito. Tiene que dar cuentas de todo lo que gasta. Su pareja es quien controla todos los gastos. No puede participar en las decisiones económicas del hogar, y si trabaja, tiene que hacer entrega de su cheque completo a su pareja.

Si te identificas con lo antes mencionado, es necesario que te informes de qué está pasando con el dinero en tu hogar, qué deudas tienen, con qué ahorros cuentas, los tipos de seguro que se pagan. Exige participación en las decisiones de dinero, conoce dónde están las copias de todos los papeles financieros importantes. Quizás al principio te resulte complicado, pero después te encantará saber dónde estás parada.

Octubre es declarado como el mes de concientización de violencia doméstica ya que es un mal que quienes lo viven no lo hablan. Si sufres de abuso, bien sea físico, verbal, emocional o económico, ¡no te quedes callada! Para hablar de este tema puedes visitar Purplepurse.com

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