Fueron por lana y salieron trasquilados

Engañan con publicidad falsa a desempleados de origen hispano y chino

NUEVA YORK/edlp – Personas de origen hispano y chino fueron engañadas por una compañía de seguridad, que ofrecía cursos de capacitación para conseguir empleos como guardias de seguridad.

El Fiscal General Eric T. Schneiderman presentó ayer una demanda contra una compañía con sede en la ciudad de Nueva York, por orquestar un fraude contra desempleados.

La compañía conocida como C.P. International Security, Inc. (C.P.I.) y Gateway Production Security, Inc., hacía que residentes pagaran costosos cursos de capacitación para convertirse en guardianes de seguridad con falsas promesas de empleo. Dirigían su coartada a consumidores que hablan español y chino, mediante la colocación de anuncios falsos en los periódicos hispanos y chinos.

“En momentos en que muchos neoyorquinos luchan contra el desempleo y para ganarse la vida, esta empresa se aprovechó de neoyorquinos desempleados vulnerables, para obtener un beneficio”, dijo el Fiscal General Schneiderman.

La demanda también incluye a los individuos que han operado la compañía, Charles Pierre y Nicole Pierre Nicole. La oficina del Fiscal General emitió una orden de restricción temporal de congelación de los activos de la empresa o que los Pierre puedan tener, y se les prohíbe temporalmente hacer publicidad sobre empleos vacantes o la venta de cursos de capacitación de guardias de seguridad.

Tras recibir numerosas quejas de las víctimas sobre estafa de las ofertas de trabajo fraudulentas, la oficina del Fiscal General llevó a cabo una investigación encubierta que confirmó que la compañía registró falsas ofertas de trabajo de guardia de seguridad en Internet y en los periódicos. Al llamar a los teléfonos de los anuncios en los diarios se le decía a los consumidores que habían sido seleccionados para los cargos, pero primero se necesitaba completar una serie de cursos de capacitación como guardias de seguridad, a un costo de $399.

Sin embargo, después de pagar y completar los costosos entrenamientos, los consumidores descubrieron que los puestos de trabajo no existían. Aunque C.P.I. había prometido empleos, en su lugar ofrecía a los “graduados” “referencias” sin ningún valor a las empresas de guardianes de seguridad. Cuando los consumidores intentaron acudir a estas empresas a que fueron referidos, se encontraron con que estas no tenían conocimiento de la C.P.I., y no estaban ni esperando a nadie para una entrevista, ni pretendían contratar.

La demanda del Fiscal General procura la restitución para los miles de consumidores defraudados por esta compañía, así como las sanciones y medidas cautelares que prohíben a la empresa seguir cometiendo este abuso.