Millonario gasto por las deportaciones

WASHINGTON, D.C.- Entre 11 mil y 25 mil millones de dólares ha invertido la Administración de Barack Obama en deportar cerca de 1.1 millones de inmigrantes indocumentados desde su inicio, de acuerdo a cifras entregadas ayer al Congreso.

A un ritmo cercano a 400 mil deportados al año, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) considera un costo de 10 mil dólares por persona removida del país. En paralelo, congresistas liderados por el demócrata de más alto rango del Comité de Seguridad Nacional Henry Cuéllar (D-TX) insisten en que el costo de la identificación, arresto, detención y deportación alcanza 23 mil dólares por persona.

Esto implica que en el mejor de los escenarios, desde enero de 2009 hasta ahora, se han gastado al menos 11 mil millones de dólares en deportar e inmigrantes indocumentados. Una cifra que en tiempos de crisis económica, implica una parte considerable del presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional.

A pesar de la inversión en deportaciones, el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara cuestionó ayer la nueva política para evaluar deportaciones, anunciada en agosto por la Administración Obama.

Esta pretende prevenir y detener la remoción de personas que no han cometido delitos, luego de un análisis caso a caso, que comenzará durante los próximos meses e implicará una revisión de los procesos de 300 mil personas. Al otro lado de la moneda, si este grupo fuera deportado implicaría un costo de 3 mil millones de dólares.

“Con esta decisión la Casa Blanca está dando una amnistía administrativa. Esto envía un mensaje claro: que puedes cruzar la frontera y quedarte en el país. Es una cachetada para los inmigrantes legales”, dijo la presidenta del comité, Candice Miller (R-MI).

En el lado demócrata, congresistas defendieron la nueva política. “El poder de deportar de ICE sale de la ley. Claramente las agencias tiene derecho de entregar discreción administrativa. Esto se ha usado por varias décadas. Obama no está haciendo algo diferente a otros Presidentes”, aseguró Cuellar.

En su testimonio, el subdirector de ICE, Kumar Kibble, explicó el cambio en la política de deportaciones anunciado en agosto, pero fue enfático al decir que no se pretenden reducir los índices de deportaciones. Un punto que inevitablemente implicará un gasto sostenido similar al visto hasta ahora.

“Esta es una mala política financiera y gubernamental”, dijo Ali Noorani, director ejecutivo del Nacional Immigration Forum