Poco entusiasmo por la visita de Calderón

NUEVA YORK – La visita a Nueva York del presidente mexicano Felipe Calderón para su participación en la Asamblea General de la ONU, fue recibida con poco entusiasmo entre algunos de sus compatriotas.

Durante su campaña electoral, Calderón dijo públicamente que sería el “presidente del empleo”. A unos meses de finalizar su administración, la promesa que despertó esperanza en el pueblo mexicano no fue una realidad para muchos inmigrantes.

Mexicanos hablan de lo bueno, lo malo y lo feo del sexenio del mandatario.

Miguel Ángel Reyes, de Tlaxcala, comentó: “Arriesgué mi vida al cruzar la frontera, porque en mi país pasé mucho tiempo desempleado. Trabajando duro logré darle a mi familia una mejor vida. Ahora el miedo es lo que quita la tranquilidad. La inseguridad en México es intolerable”.

Reyes pidió “más respeto” para los inmigrantes, pues “nuestras remesas mantienen de pie al país”.

Dijo que el derecho al voto en el extranjero es una promesa cumplida a medias.

“Cómo vamos a votar, si no podemos tramitar en Estados Unidos una credencial electoral”.

Por su lado, Miguel Rodríguez, un cocinero de Queens, dijo: “La lucha contra el narcotráfico es algo bueno en la administración de Calderón, pero a costa de cuántas vidas inocentes. Decapitados, levantones, secuestros de inmigrantes y balaceras acaparan las primeras planas de los diarios”.

Rodríguez pidió paz en México y mayor atención a los mexicanos en el extranjero.

“Necesitamos una verdadera representación. No sólo pasaportes y matriculas. Sería bueno que nos ayudaran a poner negocios en México. Podemos contribuir a generar empleos”, agregó.

Para Francisco Suárez, el gobierno de Felipe Calderón ha sido de “buenas intenciones”.

“El presidente intentó limpiar al país de tanta delincuencia y su lucha debe ser reconocida, porque otros gobiernos dejaron crecer el crimen. No cumplió su promesa de empleo, de lo contario, yo no hubiera emigrado”, manifestó.

Suárez lamentó que muchos jóvenes no tengan oportunidades laborales.

“Con los salarios en México nadie sobrevive. Se trabaja mucho por poco dinero”, indicó.