Galaxy y Dynamo persiguen la máxima gloria

CARSON, CAlifornia – Alrededor de la galaxia giran dos grandes satélites: David Beckham y Landon Donovan.

Pero más allá de los dos astros que iluminan al equipo de Los Ángeles de la MLS, existe otro que ya brilla por luz propia.

“No ha sido fácil llegar a este nivel, pero a base de esfuerzo, trabajo y concentración lo he logrado”, dijo el defensa central del Galaxy, Omar González.

El zaguero de 23 años obtuvo el galardón al mejor jugador defensivo de la temporada 2011 en la Liga Profesional de Futbol de los Estados Unidos.

En su tercera temporada con el Galaxy, el defensa de 6 pies y cinco pulgadas de altura y 210 libras de peso dijo que el éxito que hoy disfruta se lo debe en gran parte a la confianza que ha recibido de su entrenador, Bruce Arena. “Eso ha sido vital, el saber que tengo la confianza de mi entrenador para jugar todos y cada uno de los partidos quita muchas dudas de mi mente y hace que me pueda concentrar en el juego, en el rival en turno”, comentó González después del entrenamiento de ayer en el Home Depot Center.

Al igual que el resto de sus compañeros, el zaguero nacido en Dallas, Texas, pero de padres mexicanos, se prepara para enfrentar el domingo al Dynamo de Houston en la final de la MLS.

González es una de las piezas de la mejor defensiva de toda la MLS.

En la temporada regular el Galaxy recibió 28 goles en 34 partidos para un promedio de 0.82 por juego, o sea, menos de un gol por encuentro.

Esto lo consiguió pesar de que, debido a lesiones, el equipo se vio en la necesidad de utilizar a tres porteros durante la campaña.

De hecho, el Galaxy mantuvo su portería intacta en 17 de los partidos que disputó en la temporada.

“Tenemos un sistema impuesto por Bruce Arena en que todos los jugadores tienen la responsabilidad de defender, eso ha hecho que seamos un equipo difícil de anotarle”, explicó el egresado de la Universidad de Maryland.

Su gran actuación en la temporada 2011 hace pensar que su llamado a la selección de Estados Unidos, la que dirige el alemán Jurgen Klinsmann, está por venir.

“Ahora solamente estoy concentrado en el juego del domingo, en cómo detener al equipo de Houston y ganar el campeonato de la MLS. Lo demás vendrá por sí sólo”, dijo el jugador que el domingo a la seis de la tarde saltará al campo del Home Depot Center para pelear por la Copa MLS.

Abraham.nudelstejer@laopinion.com