Acusados de relación con los Latin Kings

Dos policías de Chicago, que son latinos, detenidos por 'colaboración'
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CHICAGO, Illinois (EFE).— Dos policías latinos de Chicago fueron detenidos y acusados de trabajar para la pandilla Latin Kings en Illinois e Indiana, y de cometer delitos bajo sus órdenes yendo uniformados.

El diario Munster Times, del noroeste de Indiana, publicó ayer los documentos judiciales de las demandas presentadas contra los policías Alex Guerrero, de 41 años, y Antonio C. Martínez, de 40, en las que se les acusa de haber actuado bajo órdenes de jefes pandilleros para cometer robos a cambio de dinero.

Uniformados, y con el pretexto de conducir una operación policial legítima, los agentes realizaban requisas en casas de traficantes de drogas o detenciones callejeras de rivales de los Latin Kings en ciudades de los estados de Illinois e Indiana.

El dinero incautado, según la acusación, era entregado a los pandilleros a cambio de una “mordida” que en algunos casos era de hasta 10 mil dólares.

El superintendente de policía de Chicago, Garry McCarthy, dijo al diario que estaba “indignado” por los supuestos actos de sus agentes- “Todos consideramos que la integridad del departamento ha sido violada”.

La acusación presentada en la ciudad de Hammond por el fiscal federal David Capp menciona además a 15 integrantes de los Latin Kings en 70 actos ilegales cometidos en el noroeste de Indiana, Chicago y Texas.

Entre ellos figurarían diecinueve homicidios, de los que diecisiete habrían ocurrido en Chicago y el noroeste de Indiana.

El méxicoamericano Alexander “Pacman” Vargas, de 34 años, figura en el primer lugar de la lista de pandilleros de Chicago acusados, por haber ordenado el asesinato de los líderes de la pandilla rival Latin Dragons como represalia por la muerte de su hermano menor.

Incluso habría tratado de atentar contra los participantes en el funeral de otra de sus víctimas, añade la acusación.

Las autoridades de Indiana calculan que los pandilleros detenidos distribuyeron más de 150 kilogramos de cocaína y una tonelada de marihuana en ciudades de la frontera con Illinois.