Arte para cambiar al mundo

NUEVA YORK – “Mis fotografías dejaron de ser algo bonito que cuelgan en las galerías. Me ayudaron a ayudar,” dijo el artista español José Carlos Casado, quien a través del lente de su cámara captura imágenes del mundo como es, pero con su arte lucha por el mundo que debería de ser.

A sus 40 años y con dos décadas de carrera profesional, Casado jamás imaginó que una travesía a pie de 32 kilómetros -desde Sri Lanka a India- le motivaría a emprender una campaña altruista a favor de niños pobres.

“Aprendí a dar la mano sin esperar otra cosa que una sociedad más humana,” apuntó.

Su historia comienza con una aventura inconclusa. En 2008, José Carlos y tres amigos se embarcaron en un pequeño velero. La meta era navegar desde Malasia hasta España, pero luego de un mes y medio, al artista abandonó la embarcación en el país insular de Sri Lanka, ubicado al sudeste de India. Los mareos constantes lo hicieron desistir de terminar la ruta.

El fotógrafo profesional caminó a la India para visitar a un pequeño que apadrinó por diez años a través de la fundación española Vicente Ferrer, la cual ayuda a niños desprotegidos desde hace 50 años.

“Mi hermano fue el primero en apadrinar y yo seguí su ejemplo. No me importó caminar en lugares desconocidos. Yo quería ver al niño que ayudé sin conocerlo.”

Durante su estancia en la región de Anantapur, el artista pensó que contribuir con el futuro de un solo chico no era suficiente para un pueblo con grandes necesidades, por lo que en 2009 fundó la organización NY-Anantapur, con la cual colectó fondos para construir una escuela en el área.

Casado, con 15 años de residencia en Nueva York, invitó a amigos y familiares a unirse a la campaña. El artista donó 108 fotografías tomadas en India y Sri Lanka.

“Vendí las fotos en todo el mundo. Lejos de los precios exorbitantes de una galería, ofrecí mi arte a bajo costo. Me obsesioné por conseguir la meta.”

Gracias a amigos que “corrieron la voz” en países como Italia, Suecia e Inglaterra, Casados superó sus propias expectativas.

“En poco tiempo logramos reunir 22 mil dólares para construir dos escuelas.”

José Carlos dijo que la mayor parte del capital fue donado por neoyorquinos.

Entre 2010 y 2011, las escuelas fueron construidas en los pueblos de Pedda Yellampalli y Seekivaripalli, en las que unos 500 niños podrán educarse.

El Día de Acción de Gracias tuvo un significado distinto para el artista.

“El mundo no necesita críticos que nos digan lo que es y lo que debería de ser. Las acciones son las que cuentan. Ayudar al que está a tu lado es lo esencial.”

Casados espera inaugurar pronto las escuelas e iniciar un proyecto más ambicioso. Mientras tanto, apadrinó a dos niños más. Una tiene 3 años y es huérfana. Sus padres murieron por los estragos del SIDA.

Una parte del capital que logró reunir NY-Anantapur será destinado para comprar medicamentos antivirales para pacientes infectados con VIH.

Casados recordó que el primer niño que apadrinó ahora tiene 18 años.

“Me alegra haber sido parte de su vida y agradezco a la vida misma por permitirme dar lo mejor de mí. Agradezco a mi familia y amigos por soñar conmigo y hacerlo posible.”