¡Arriba hispanas emprendedoras!

El desempleo y la economía inestable han sido soportes para estimular la creatividad femenina en la formación de sus propias fuentes laborales.

Si en el año 2010 había 980,575 inmigrantes hispanas trabajando en sus propios negocios en los Estados Unidos, la cifra puede superar el millón al final de 2011.

Esa revolución silenciosa la hacen trabajadoras que llegaron huyéndole a la violencia doméstica en sus países. Acá encontraron discriminación por sexo, extranjerismo y la barrera del idioma. Pero en lugar de quejarse, estas emprendedoras hicieron de sus oficios domésticos una profesión y tomaron las riendas de la administración económica de sus hogares.

La mujer por naturaleza maneja celosamente las finanzas, programa sus gastos y es puntual en sus compromisos. Los Estados Unidos tiene en su alto gobierno a una mujer, Hillary Clinton. Manejar un país es un compromiso empresarial importante. Una nación es una gran empresa que necesita buena administración. Un hogar también. Un pequeño o mediano negocio exige destrezas, organización y deseos de servicio.

Las cubanas de Miami han montado importantes firmas que ellas mismas manejan.

Actualmente, las hispanas representan el 37% de las mujeres empresarias en los Estados Unidos. La mayoría trabajan independientemente en Nueva York, Florida, Texas, New Jersey, Arizona y Washington. En Massachusetts están comenzando.

La creatividad femenina se refleja en la creación de negocios de limpieza, mantenimiento de edificios, pequeños restaurantes y producción de comida para grupos, educación privada, confección de ropa, cuidado de niños y ancianos y otras laborales que ellas manejan con esmero.

Celebramos esa incursión positiva de las inmigrantes para salvar su propia economía hogareña y para aportarle a su comunidad.

¡Es el turno de las hispanas emprendedoras!