Cómo hacer el autoexamen del seno

El autoexamen es un procedimiento realizado para examinarse física y visualmente, y así poder determinar si hay cambios en las áreas del seno
Cómo hacer el autoexamen del seno
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Al realizar el autoexamen (BSE) regularmente o cada mes, se conoce el seno en su normalidad, por lo que será más fácil detectar cualquier cambio. Las mujeres deberían comenzar a practicarse el autoexamen a partir de los 20 años de edad y continuar haciéndolo a lo largo de sus vidas, aun cuando estén embarazadas y después de la menopausia.

“Las mujeres se están preocupando y educando más sobre la salud de sus senos y están siendo más proactivas al respecto. Nacionalmente, se ha alcanzado un 98% de tratamiento exitoso y efectivo del cáncer del seno, dados los avances en la investigación, tratamiento y la concientización”, enfatizó Eddie Dutton, director ejecutivo de la Asociación del Cáncer del Sur de la Florida.

Paso 1: Párate frente a un espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera y mírate los senos buscando que el tamaño, forma y color sean normales, bien formados, sin deformaciones ni inflamaciones visibles. Si notas formación de hoyuelos, arrugas o bultos en la piel, cambio de posición de un pezón o pezón invertido (metido hacia adentro), enrojecimiento, dolor, sarpullido o inflamación, infórmalo a tu médico inmediatamente.

Paso 2: Levanta los brazos y fíjate si ves las mismas alteraciones.

Paso 3: Frente al espejo, fíjate si te sale líquido de uno o ambos pezones (puede ser transparente, lechoso, amarillento o sangre).

Paso 4: Acuéstate y pálpate los senos con las manos invertidas, el seno izquierdo con la mano derecha y viceversa. Utiliza un tacto firme y pausado con las yemas de los dedos, manteniendo los dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular como de una moneda. Palpa el seno completo de arriba a abajo y de lado a lado desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen y desde la axila hasta el escote. Para asegurarte de cubrir el seno entero, puedes empezar con el pezón y avanzar en círculos cada vez mayores hasta llegar al borde exterior del seno. También puedes mover los dedos verticalmente, hacia arriba y hacia abajo. Este movimiento ascendente y descendente suele ser el más utilizado por las mujeres. Asegúrate de palpar todo el tejido mamario, tanto en la parte delantera como en la parte trasera. Para palpar la piel y el tejido superficial ejerce una leve presión, para llegar al tejido ubicado en la parte media de los senos una presión moderada y para el tejido profundo una presión firme; tienes que sentir la caja torácica.

Paso 5: Por último, pálpate los senos estando de pie o sentada. Muchas mujeres dicen que la mejor forma es cuando la piel se encuentra mojada y resbaladiza, de modo que prefieren realizar este paso en la ducha. Controla el seno completo con los mismos movimientos que se describen en el paso 4.