Junio Alvarado: Un Rey Mago boricua

Junio Alvarado: Un Rey Mago boricua
Foto: Zaira Cortes / EDLP

Nueva York – A los cuatro años, Junio Alvarado conoció la magia de los Reyes Magos, gracias a su mamá, quien le habló de la esperanza y de la buena voluntad no sólo en las fiestas, sino todo el año.

Desde pequeño, fue parte de asaltos y parrandas en El Barrio, su vecindario de toda la vida. Con botes de llenos de maíz, Junio visitaba a sus vecinos llevando alegría en compañía de sus amigos de la cuadra. Entonando los más populares aguinaldos caribeños, descubrió que entregarse a la comunidad es un acto que nace del corazón.

Desde hace siete años, Junio interpreta a Melchor, llevando juguetes a niños pobres en hospitales de los cinco condados. Con sus propias manos y su gran creatividad, cose los coloridos trajes que arrancan sonrisas a los niños latinos.

¿Cuánto tiempo emplea para diseñar y coser el vestuario de Melchor, Gaspar y Baltasar?

Me tomó un mes entero para confeccionarlos. Es un trabajo muy dedicado y los diseños vienen a mi imaginación por sí solos. Voy por las calles y tomo ideas de lo que veo. Compro las piedras y la tela en bazares y tiendas de bisutería. Cada año diseño trajes diferentes.

¿Qué es lo más difícil para hacer y cuánto gasta?

Los turbantes requieren de un trabajo artesanal de calidad y mucha concentración. No uso herramientas sofisticadas. Un plato, cartón, tijeras, tela y muchas piedras bastan para hacer arte. Por los tres trajes gasto unos mil dólares. No es mucho comparado con el trabajo de coser y pegar bisutería.

¿Por qué decidió ser un Rey Mago cada año y participar en la parada del Museo del Barrio?

La madre de mi mamá murió cuando ella tenía siete años. Mi mamá le prometió que a donde fuera, continuaría la tradición de los Reyes Magos y así lo hizo. Cada año organizaba las parrandas en El Barrio, preparando coquito y pernil. Era una fiesta de pueblo.

Yo continué con la promesa. Es un asunto de amor. Mi mamá me enseñó a dar lo mejor de mí a la comunidad.

¿Qué lo motiva a llevar juguetes a los niños en hospitales?

Me siento dichoso al ver una sonri- sa o una lágrima de felicidad. Un abrazo sincero y un gracias de corazón son mi alegría. He tenido la suerte de que más personas se unan a esta cruzada. Mi amigo judío Donald Michael Friedman interpreta a Gaspar. Me gusta ser parte de una actividad que cruza fronteras y razas, idiomas y religiones.

¿Cuál es su petición a los Reyes Magos?

Que la tradición no se pierda. Que las familias cuentan la historia a sus jóvenes. Que la paz se viva entre nuestras comunidades latinas.

¿Cómo fue su primera experiencia como Rey Mago?

Mi primer traje estaba hecho de cortinas y accesorios improvisados, pero gusto mucho. Después de eso, traté cada año de hacer un traje mejor. Me ha servido porque también confecciono vestuarios para el niño Dios y la virgen María, y hasta trajes de novia. Mi imaginación vuela cuando se trate de crear. De una cigarrera hice un cofre para las monedas de oro. Me gusta lo original.