Multado por tener baño y cocina en sotáno

NUEVA YORK – Nuestro lector Gonzalo Villegas, de 78 años, escribió para denunciar que lleva más de un año recibiendo multas del Departamento de Edificios de la ciudad, DOB, por tener un baño y una cocina en el sótano de su vivienda de Queens.

Villegas aseguró que cuando compró la casa hace 32 años, en el 1137 del 30 Drive, en Long Island City, Queens, “ya ésta tenía construido el baño e instalada la estufa”.

“He ido varias veces a corte, y en la última vista una juez falló en mi contra. Ahora tengo que pagar la multa por algo que ha estado en mi casa desde que la compré en 1979”, dijo Villegas. “Desde que el inspector entró a mi casa en 2010, me han enviado más de siete notificaciones, y todo por tener un baño y una estufa en el sótano”, se quejó.

Las multas, dice Villegas, son de $2,400, y hasta el momento se ha negado a pagarlas y mantiene su disputa. La próxima vista es el 17 de enero.

En documentos del DOB, la casa de Villegas aparece con dos violaciones abiertas, la primera por hacer trabajos en el sótano sin permisos del DOB, y la segunda por fallar en corregir la violación. Ambas con multas de $2,400.

El caso de Villegas al parecer se trata de una subdivisión ilegal, un problema que ha ido en aumento en la ciudad de Nueva York y que desde 2010 el DOB ha tratado de corregir envíando agentes encubiertos a que responden a anuncios sospechosos de alquiler de vivienda.

“Si el apartamento es realmente barato, lo que te quieren decir es que es en el sótano o en el ático, o en otro lugar así, y podría ser ilegal”, dijo uno de los agentes encubiertos del DOB a los medios cuando fue lanzado el operativo.

En 2010, cinco personas murieron en un fuego desatado dentro de un apartamento ilegal en Bensonhurst, Brooklyn. En El Bronx, cinco bomberos entraron a un apartamento sin saber que una construcción ilegal había bloqueado la salida de incendios, y dos de ellos perecieron al no poder escapar.

Javier Valdés, de Se Hace Camino Nueva York, dijo que el problema de Villegas es muy frecuente y se debe a que muchas personas, en su mayoría inmigrantes, cuando logran el sueño de comprar una casa, se llevan del dueño pasado o del corredor de bienes raíces de que alquilen el sótano para ayudarse a pagar la hipoteca, antes de revisar si la vivienda tiene los permisos al día.

“Nuestro consejo al señor Villegas es que trate de conseguir los permisos, o en caso de que no los consiga, cumplir con la ley y quitar el baño y la cocina del sótano”, dijo Valdés.

El DOB recomienda que el casero negocie el cierre sobre la base de un Certificado de Ocupación final, no uno temporal.