Caso Pimentel: Un recordatorio para proteger a la comunidad

Cada año, el 11 de septiembre la comunidad del Norte de Manhattan se une para conmemorar las vidas pérdidas en ese terrible día del 2001. Muchos de los fallecidos eran, por supuesto, inmigrantes latinos, incluyendo a los trabajadores del restaurante “Windows of the World” y otros lugares ubicados dentro de las Torres Gemelas (World Trade Center).

El caso de José Pimentel es un recuerdo real de los horrores de ese día y de la responsabilidad que cada uno de nosotros lleva consigo de hacer la parte que nos corresponde para ayudar a prevenir este tipo de tragedias.

El señor Pimentel -quien, como todos los acusados, es inocente hasta que se demuestre lo contrario- es un dominicano estadounidense acusado de conspirar para causar daños a gente inocente aquí en Nueva York. Fue detenido tras una larga investigación de tres años y enfrenta cargos relacionados con el terrorismo.

El caso ha alcanzado cierto niveles de importancia para los líderes de nuestra comunidad.

Los planes del señor Pimentel tenían el potencial de causar daños inimaginables a las personas que viven en nuestros vecindarios. El hecho de que estaba manipulando explosivos dentro de edificios de apartamentos densamente poblados en el norte de Manhattan era un peligro para nuestra comunidad.

Cuando se trata de proteger las vidas de hombres, mujeres y niños, todos tenemos la responsabilidad de actuar y cooperar con las autoridades. El hecho de que un proceso judicial puede o no tener éxito, o si un presunto sujeto es hallado culpable, no debe impedir que hagamos la parte que nos corresponde en la protección de nuestra comunidad.

La Policía de Nueva York tiene la más sofisticada unidad antiterrorista que cualquier departamento de policía en el mundo. En reiteradas ocasiones se ha acreditado golpes sobre planes terroristas. En un mundo donde los encargados de la ley tienen que ser efectivos el 100% de las veces y donde los terroristas sólo tienen que tener suerte de vez en cuando, los neoyorquinos pueden dormir más tranquilos en las noches si sienten que tienen al Departamento de Policía a su lado.

Sin duda, el caso Pimentel no se trata de matices legales. Los abogados del señor Pimentel tendrán la oportunidad de defenderlo y los fiscales sin duda, también harán lo propio. El caso se trata de cómo los neoyorquinos nos defendemos en contra del terrorismo, y cómo nos cuidamos unos a otros.

Particularmente, en una época donde el internet es utilizado por aquellos que buscan aprovecharse de las personas jóvenes y adoctrinarlos en ideologías destructivas, tenemos que informarnos acerca de los peligros reales que nos acechan. Tenemos que trabajar al lado de las autoridades y hacer la parte que nos corresponde para evitar que se repita el 11 de septiembre de 2001.