Más de dos muertes diarias de migrantes

MÉXICO, D.F. – Son jóvenes, profesionistas o con nivel medio de estudios las nuevas víctimas de la migración: durante 2011 murieron 767 mexicanos, a un ritmo de 2.2 fallecimientos al día por situaciones violentas durante el trayecto para cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

Asesinatos, robo, deshidrataciones, ataques de criminales y de la Patrulla Fronteriza. La Cámara de Diputados recopiló durante un año observaciones y estadísticas de la Cancillería, la Secretaría de Seguridad Pública, Instituto Nacional de Migración y organizaciones civiles que describen el tema como “insoportable”.

“Hacemos un exhorto al gobierno federal para que detenga esta situación que ha tolerado durante años”, dijo ayer el diputado Arturo Zamora, de la Coordinación de Asuntos Jurídicos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

“Ahora están muriendo nuestros bachilleres y profesionistas en una violencia que limita la seguridad de viajar por el país”, puntualizó.

De acuerdo con el estudio legislativo, de los 767 muertos en la frontera México-Estados Unidos, 85% fueron jóvenes, hombres y mujeres de entre 15 a 29 años; es decir, 652 casos.

Del total general, el 75% tenía algún grado de preparación: 575 personas con estudios de educación media, media superior y licenciatura; el 62%, eran mujeres (476).

La Secretaría de Educación Pública reportó en 2010 que debido a que en México los profesionistas perciben un ingreso muy bajo, uno de cada 10 mexicanos emigran.

Según el estudio “La educación superior en México y la movilidad hacia Estados Unidos”, la presencia en el extranjero de mexicanos con educación superior creció en 10 años al pasar de 411,000 a 1,039,000: un incremento de aproximadamente 153%

La mayoría de ellos encuentran en los estados de California (42.1%) y Texas (22%) y el resto en diversos estados de la Unión Americana y otros países.

El gobierno mexicano ha reconocido el poco éxito que ha tenido en los programas de repatriación de talentos; sin embargo a su favor argumenta que en la última década la emigración disminuyó casi un 30% “por el incremento en la calidad de vida en México”, según palabras del subsecretario de Gobernación, René Zenteno.

Con todas las cifras optimistas sobre la disminución del éxodo, para los legisladores la muerte de connacionales en la frontera es de extrema urgencia.

“De las 767 muertes se estima que cerca del 60% fueron atribuibles a terceros, estas pueden ser por actos violentos, robos, violaciones, abandonados en el desierto por algún pollero, traficantes, entre otros. Incluso asesinatos con intervención del crimen organizado”, precisa el análisis.

La organización civil Ángeles de la Frontera, con sede en San Diego explica que la violencia ha llevado a los indocumentados a cruzar por sitios cada vez más peligrosos.