Arellano Félix acepta culpa y espera condena

Benjamín Arellano Félix, líder de uno de los cárteles mexicanos más poderosos, se declara culpable tras llegar a acuerdo y podría enfrentar 25 años de cárcel en EEUU
Arellano Félix acepta culpa y espera condena
Benjamín Arellano podría ser condenado a un máximo de 25 años de prisión en Estados Unidos el próximo 2 de abril.
Foto: Archivo

SAN DIEGO.— Benjamín Arellano Félix, líder de uno de los cárteles mexicanos más poderosos, se declaró culpable ayer de asociación delictuosa y lavado de dinero, evitando el espectáculo del juicio de uno de los capos de la droga más poderosos del mundo de los años 90.

Según los términos de un acuerdo con los fiscales federales, Arellano Félix, de 58 años, puede ser condenado a un máximo de 25 años en prisión, un castigo menor que el establecido para muchos miembros de menor rango de su otrora poderoso cártel con sede en Tijuana.

Los fiscales también acordaron desechar otros cargos que podrían haber aumentado la pena a 140 años en prisión en caso de ser condenado.

Arellano Félix podría ser liberado de la prisión en 20 años si se le acredita el tiempo de pena cumplido en este país y buena conducta, suponiendo que recibe la máxima condena de 25 años, dijo su abogado, Anthony Colombo Jr.

Como ciudadano mexicano, luego sería deportado a México, dondo todavía debe cumplir una pena de nueve años por una condena por delitos relacionados.

Arellano Félix reconoció en una audiencia en un Tribunal del Distrito que lideró una organización que distribuyó cientos de toneladas de cocaína y de marihuana en Estados Unidos y que recibió cientos de millones de dólares que fueron enviados de vuelta a México, a veces en el interior de automóviles.

Reconoció que la organización sobornó a agentes del orden público y que asesinó a rivales.

Colombo dijo que el gobierno pudo haber accedido al acuerdo para evitar negociar con 21 posibles testigos del gobierno para otorgar condenas reducidas a cambio de su testimonio. También pueden haber querido evitar un largo juicio.

“Tienen que considerar los años y años de litigio, además de los gastos, que se evitan con esta resolución”, dijo Colombo. Los fiscales se negaron a responder preguntas de los periodistas.

Arellano Félix permaneció de pie muy atento durante la audiencia, reconociendo su culpabilidad cuando el juez de Distrito, Larry Burns, leyó partes de un acuerdo de 17 páginas. El juez programó el dictamen de la condena para el 2 de abril.

Arellano Félix dijo al juez que ha sufrido dolores de cabeza tipo migraña casi diariamente, pero que eso no alteró su juicio para aceptar el acuerdo de declaración de culpabilidad.

John Kirby, exfiscal federal que fue coautor de la acusación en 2003 contra Arellano Félix, dijo que el caso dependía totalmente de testigos que cooperaran, en vez de teléfonos intervenidos y pruebas físicas. Dijo que esos casos se hacen cada vez más débiles con el tiempo a medida que los testigos mueren, se meten en más problemas o cambian de opinión acerca de testificar.

“Este tipo de caso se basa únicamente en el testimonio de testigos, y lentamente se desintegran”, dijo Kirby. “Quizá desde el momento en que presentamos todo, y ahora ya no es un gran caso”.

Es poco probable que el costo del juicio haya influido en los fiscales, dijo Kirby.

“Al gobierno no le importa el gasto, al gobierno le importa ganar”, dijo.

Francisco Javier Arellano Félix, un hermano menor que lideró el cártel después de que Benjamín fue arrestado en México en 2002, fue condenado en San Diego a prisión perpetua en 2007, un año después de que fuera capturado por autoridades estadounidenses en aguas internacionales frente a la costa de Baja California, México. Jesús Labra Avilés, que ocupaba una posición de mando debajo de Benjamín Arellano Félix, fue condenado en San Diego a 40 años en prisión en 2010.

Benjamín fue extraditado desde México en abril 2011 para enfrentar cargos relacionados con droga, lavado de dinero y chantaje. Es uno de los capos más importantes que enfrentan juicio en Estados Unidos.

En la acusación se decía que Arellano Félix era el líder principal de un cártel que dirigía con sus hermanos desde 1986. Se dice que el cártel torturó y asesinó a rivales en Estados Unidos y México mientras contrabandeaba marihuana mexicana y cocaína colombiana.

“Era la punta de la pirámide”, dijo Kirby. “Los hermanos estaban en la parte de arriba y él en lo más alto. Tenía la última palabra… Era como el director ejecutivo de la operación”.

El cártel, conocido por disolver los cuerpos de sus enemigos en tinas, comenzó a perder influencia a lo largo de la frontera de California con México después de que Arellano Félix fue arrestado en 2002.

Un mes antes, su hermano Ramón, conocido por ser quien más usaba la violencia para hacer respetar el cártel, murió en un tiroteo con autoridades mexicanas.

Benjamín Arellano Félix fue encarcelado en México después de su arresto en 2002 y más adelante fue condenado a 22 años en prisión por cargos relacionados con tráfico de droga y crimen organizado.

Arellano Félix también acordó perder los derechos sobre 100 millones de dólares, una cifra que será difícil que el gobierno cobre.

“Si hay algo por ahí que [el gobierno] pueda confiscar, no lo sé”, dijo Colombo.