Piden protección para remplazo de prótesis

CARACAS/AP – Un grupo de mujeres afectadas por los implantes mamarios franceses de fabricación defectuosa presentó ayer una petición de amparo en un tribunal para lograr medidas de protección que les permitan el reemplazo de las prótesis y que se cubran los gastos médicos de las intervenciones y los tratamientos.

Unas 400 mujeres afectadas por los implantes fabricados por la ahora extinta compañía francesa Poly Implant Prothese (PIP) presentaron una solicitud de “amparo constitucional” en un tribunal capitalino “para obtener de parte de las comercializadoras la responsabilidad” por el producto que vendieron, indicó una de las abogadas de las afectadas, Emilia De León.

De León dijo a la prensa que las empresas vendedoras de los implantes de PIP en Venezuela “son responsables de los gastos del reemplazo de esas prótesis”, y deben responderle a las afectadas.

La abogada expresó que alterno a la medida de amparo se pidió al tribunal que solicite a la Federación Médica Venezolana que “colabore en ese sentido para que las personas puedan ser rápidamente atendidas en virtud de que la salud se puede ver afectada, y se les reemplace las prótesis” de manera gratuita.

Unas “400 afectadas” se adhirieron a la solicitud de amparo, precisó la abogada.

Agregó que luego que las comercializadoras y el Estado sean notificadas de la acción, comenzará a correr un plazo de 96 horas que tendrá el tribunal para determinar si declara procedente el amparo.

A finales de diciembre la ministra de Salud, Eugenia Sader, anunció que el gobierno giró instrucciones a los hospitales públicos para que retiren de manera gratuita los implantes de PIP, pero De León dijo que esa medida no es suficiente puesto que las afectadas no solo requieren el retiro de las prótesis, sino que se les reemplacen por otras para evitarles cualquier “daño psicológico” que les pueda ocasionar la operación.

La abogada dijo a la AP que su bufete, que representa a las afectadas, está considerando una eventual acción contra el gobierno francés por el caso de los implantes defectuosos.

“Ellos (el gobierno francés) declararon que se hacían responsables respecto a las francesas lo cual es absurdo porque los lesionados al respecto son a nivel mundial…Ellos eran los responsables directos de la permisología y todo lo que implicaba un producto como este. Pues tienen que hacerse responsables a nivel internacional también”, acotó.

“No he tenido Navidad. No he tenido estabilidad emocional ni nada. Es algo demasiado feo”, relató desconsolada Neri Parra, una comerciante de 27 años, que a mediados de diciembre pasado debió someterse a una intervención para retirarse los implantes de PIP, que se había colocado hace cinco años, debido a que le habían originado daños en los tejidos internos de sus senos.

Parra dijo a la AP que antes de ser operada sufrió “dolor constante” en sus senos, y que luego de una serie de estudios su médico encontró que los implantes “se habían agarrado tanto del tejido que…dañó el tejido del pecho. Me tuvieron casi que quitar un seno”.