Sangriento ataque a autobús policial

Se trata de un atentado contra los uniformados que deja más de 25 muertos
Sangriento ataque a autobús policial
Lugar donde se produjo un ataque suicida en el barrio de al-Midan en Damasco.
Foto: efe

DAMASCO/AP – Una explosión sacudió una transitada intersección ayer en el centro de la capital siria, alcanzó a un autobús de la policía y dejó al menos 25 muertos en lo que según las autoridades fue el segundo ataque suicida en dos semanas.

El vehículo quedó perforado por metralla y con sangre en los asientos, mientras que en la calle también había charcos de sangre tras la detonación, que ocurrió exactamente dos semanas después que dos bombas contra agencias de inteligencia en la capital mataran a 44 personas.

Los atentados representan un drástico aumento en la violencia en momentos en que observadores de la Liga Arabe recorren el país para investigar la represión del presidente Bashar Assad contra una sublevación popular que comenzó hace 10 meses.

Un atacante suicida “se hizo detonar con el objeto de matar a la mayor cantidad posible de gente”, dijo el ministro del Interior, Mohamed Shaar.

La televisión siria mostró a residentes y paramédicos que transportaban restos humanos, sosteniéndolos para que la cámara los grabara. La explosión dañó un cuartel de la policía cercano, y dejó sangre y trozos de carne en las calles, según vio un reportero de The Associated Press en el lugar. La policía acordonó el área.

La cifra de muertos llegó a 25 personas, informó SANA, la agencia noticiosa estatal. Esa cantidad incluye a 10 cuya muerte ha sido confirmada y los restos de unas 15 más, las cuales aún no son identificadas. Muchos de los muertos son civiles, agregó la agencia.

En un indicio de cuánto se ha polarizado Siria, la oposición ha cuestionado las afirmaciones gubernamentales de que los ataques son obra de terroristas, e insinúa que el régimen podría haber estado detrás de la violencia con el fin de intentar erosionar el apoyo a la sublevación y mostrarle al equipo de observadores que es una víctima del caos que afecta al país.

La oposición no ha presentado evidencia que respalde sus acusaciones, y nadie salvo las autoridades sirias pueden investigar los estallidos. Un portavoz del Consejo Nacional Sirio, un organismo que agrupa a varias instituciones de la oposición, pidió una pesquisa independiente.

“Es una continuación del juego sucio del régimen a medida que intenta distraer la atención de las protestas masivas”, dijo Omar Idilbi. “Pedimos que un comité internacional independiente investigue estos delitos que creemos que el régimen planeó y efectuó”.