Buscando los platillos que pican sabroso

El reconocido chef Aarón Sánchez recorre el país para descubrir aquellos lugares donde el rey del menú es el picante.
Buscando los platillos que pican sabroso
‘Heat Seekers’ se transmite por Food Network, los lunes a las 8:00 de la noche.
Foto: EDLP

Nueva York — El gusto por la comida picante ha crecido a pasos agigantados en los Estados Unidos, país donde cada vez más personas se han vuelto amantes de aquellos platillos que muchas veces los hacen hasta llorar, pero con gusto.

Con eso en mente, el reconocido chef de origen mexicano Aarón Sánchez, junto a su compañero Roger Mooking, se ha dado a la tarea de recorrer el territorio nacional buscando recetas que por su nivel de picante y sabor se han vuelto populares.

En el programa ‘Heat Seekers’, que arrancó esta semana su segunda temporada por el canal de cable Food Network, Sánchez y Mooking visitan varios restaurantes en diferentes ciudades del país con el objetivo de mostrar las amplias formas de disfrutar de la comida con chile o ají. Durante el programa, los conductores se retan mutuamente para ver quién tiene más ‘aguante’ a la hora de comer picante.

“La idea es buscar los platillos picantes, pero que no sean simplemente picantes si no que ofrezcan un sabor especial adicional. Estamos visitando diferentes sitios, no solamente latinos sino de comida de la India, asiática, americana, etc., para mostrar la amplia variedad existente”, explicó Sánchez.

El program ‘Heet Seekers’ es uno de los nuevos proyectos del Chef Aarón Sánchez, propietario y chef ejecutivo del restaurant Céntrico y supervisor gastronómico de la Taquería Tacombi, ambos ubicados en Nueva York.

Hijo de la prestigiosa Zarela Martínez, reconocida autoridad en cocina Mexicana, el joven chef se ha dado a conocer a través de sus exitosos libros de recetas y su participación en populares programas de televisión como ‘Iron Chef’, ‘The Next Iron Chef’ y ‘Chopped’.

Su manera de interpretar la comida mexicana tradicional para crear nuevos platos frescos y modernos, le han ganado un lugar entre los principales chefs latinos de los Estados Unidos.

“Visitamos tres sitios por episodio y en cada uno aprendemos cómo hacer el platillo. Hablamos con los clientes para que nos den su opinión y nos $de su experiencia al comer comida picante”, agregó Sánchez, quien confiesa además que muchas veces el nivel de picante de algunas comidas los ha sorprendido, haciéndolos hasta sudar.

Sánchez contó una anécdota muy simpática ocurrida en un restaurante de sushi. Unos clientes del lugar les aseguraron que comían mucho picante y que tenían un paladar muy resistente al mismo.

“El chef del sushi bar era un mexicano que tenía una salsa muy picante llamada ‘the shut up sauce’(salsa cállate). El chef agregó un poco de esa salsa a un roll y se lo dio a probar a estos dos muchachos. Después que los comieron, los dos hombres estaban encendidos, no podían ni hablar, estaban sudando a chorros”, aseguró.

Los chiles o ajíes picantes son originarios de Sudamérica y se extendieron por Centroamérica, siendo muy bien recibidos en México. Durante la colonia fueron distribuidos en Europa y de ahí pasaron a Asia y África, donde se convirtieron en un ingrediente muy habitual en sus cocinas.

Durante mucho tiempo, los chiles o ajíes se usaron como una forma de conservar los alimentos, cambiar el sabor de las comidas que estaban un poco pasadas e incluso como una manera de evitar infecciones.

Se cree que en todo el mundo existen más de tres mil variedades de chile.

“Lo bueno es que ya en Estados Unidos se consiguen los chiles de muchos países, y hay muchas variedades que ya se están sembrando aquí”, comenta Sánchez quien además confiesa que su chile favorito es el habanero porque “es muy distinto y tiene un sabor único”.

Sin embargo, el chef aclara que para crear un buen plato picante no sólo es necesario usar un buen ají, sino que es importante mezclarlo con otros ingredientes que hagan que el sabor del chile se destaque.

“Lo que hace brillar al chile en una receta es mezclarlo con un sabor contrario, como algo dulce, ácido o con muchas hierbas, para que sea armónico”, dice. “No se trata de que pique por picar”.