“Comisiones militares” se reanudan con Obama

Pese a que el presidente anunció que cerraría la prisión de Guantánamo, ha retomado con Al Nashiri el proceso creado durante el mandato de George W. Bush.
“Comisiones militares” se reanudan con Obama
Foto: AP

Base Naval de Guantánamo (Cuba), 17 de Enero (EFE).- El Gobierno del presidente estadounidense Barack Obama reanudará hoy en Guantánamo las “comisiones militares” con el proceso contra el saudí Abdel al-Rahim al-Nashiri, que podría ser condenado a la pena capital por el ataque al destructor “Cole” en 2000.

La audiencia contra Al Nashiri, el condenado más importante juzgado hasta el momento en Guantánamo, tiene lugar días después de cumplirse una década desde que los primeros presos vinculados a Al Qaeda fueran encarcelados en la base estadounidense, sin garantías legales y sometidos a un duro confinamiento.

El penal llegó a acoger a cerca de 800 presos, en una década en los que la prisión de Guantánamo ha pasado de ser un improvisado grupo de celdas al aire libre a un complejo de campos en el que se clasifica a los internos acorde a su peligrosidad.

Tras la audiencia de instrucción de noviembre para formular los cargos contra Al Nashiri, considerado uno de los presos “de alto valor” del penal del Guantánamo, se enfrenta ahora a una nueva vista en la que la defensa tendrá la oportunidad de presentar sus objeciones en la causa.

Según Estados Unidos, Al-Nashiri, de 46 años, fue el cerebro del ataque terrorista con una lancha bomba contra el destructor USS Cole en el año 2000, en Adén, Yemen, en el que murieron 17 marinos y 39 fueron heridos.

El sumario detalla además sus contactos entre 1996 y 2002 con Osama Bin Laden y su lugarteniente Ayman Al Zawahiri, por lo que podría ser acusado de “conspiración en la comisión de actos terroristas”, algo que en conjunto conllevaría la pena de muerte, aunque él ha rechazado hasta ahora declararse culpable o inocente.

La vista se celebrará en la sala del nuevo tribunal del conocido como “Campo Justicia”, un recinto cercado por una valla de unos tres metros de malla negra rematada con dos filas de alambre de espino a la que podrán asistir una decena de periodistas, observadores y familiares de Al Nashiri.

Previsiblemente, Al Nashiri abandonará su celda para acudir a la sesión del martes y el miércoles, tal y como indicó el pasado mes de noviembre al asegurar sucintamente que estaría presente en todo el proceso pese a no tener obligación de hacerlo.

La defensa, encabezada por el teniente comandante de la Marina Stephen Reyes, y su colaborador civil, el abogado Richard Kammen, un experto en pena de muerte, podría centrar su estrategia en pedir que se investigue si las comunicaciones con su defendido desde la propia base fueron interceptadas y censuradas.

Pese a que Barack Obama anunció en 2009 que cerraría la prisión de Guantánamo en menos de un año, el presidente ha retomado con el proceso a Al Nashiri las “comisiones militares” creadas durante el mandato de George W. Bush para procesar a los “combatientes” de Al Qaeda capturados en su guerra contra el terrorismo.

El fiscal encargado del caso, el general de brigada Mark Martins, ha aclarado que en estas nuevas “comisiones militares” no se aceptarán pruebas obtenidas bajo tortura, trato cruel o las prácticas que fueron habituales durante la era Bush, como el ahogamiento simulado.

El saudí podría ser el primer preso de Guantánamo condenado a muerte en estos tribunales militares, mientras que la defensa cree que incluso si fuese absuelto EEUU no lo dejaría en libertad.

Al Nashiri, de 46 años de edad, es uno de los 171 hombres que permanecen presos en la base naval estadounidense, en campos de reclusión en los que cientos de hombres capturados en todo el mundo por su supuesta vinculación con el terrorismo esperan ser juzgados o transferidos a terceros países.