Redada hace madrugar a 35 narcos

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Redada hace madrugar a 35 narcos
El Comisionado de Policía, Raymond Kelly, y el Fiscal del Distrito de Manhattan, Cyrus Vance (atrás) durante la conferencia en que se anunció el operativo contra la organización delictiva.
Foto: HUMBERTO ARELLANO / EDLP

NUEVA YORK – Una poderosa red de narcotraficantes que había sembrado el terror entre los residentes de East Harlem, fue desbaratada ayer con el arresto de 35 sujetos -incluyendo a dos hermanos- que se dedicaban a la distribución y venta de la droga conocida como “polvo de ángel” o fenciclidina (PCP), según informó las autoridades.

El operativo “Reyes del Polvo” se realizó en tempranas horas de la mañana de ayer, donde efectivos policiales irrumpieron en varios puntos de Harlem, en forma simultánea y discreta.

Durante la instrucción de cargos, en la Corte de Manhattan, se indicó que -entre octubre de 2010 y enero de 2012- los acusados se dedicaron al tráfico de PCP o “polvo de ángel”, además de otras drogas como cocaína y heroína, usando a un niño de 8 años en tareas de vigilancia, para advertir sobre la presencia policial o movimiento de clientes. El menor es considerado “una víctima” y fue puesto en poder de las autoridades de bienestar infantil.

Según fuentes policiales, los involucrados operaban en distintos puntos de Harlem, entre ellos el edificio ubicado en 1780 de la avenida Madison, entre las calles 116 y 117.

Algunos vecinos dijeron sentirse más seguros luego de los arrestos y el sorpresivo operativo policial. Abdoulaye Aziz, de 46, quien trabaja en una tienda de abarrotes ubicada en la esquina del edificio, comentó que era notoria la actividad de los narcos en la zona. “Mucha gente sospechosa se veía entrar al edificio y rondar las calles cercanas. Los que hemos estado aquí por años sabíamos que las actividades ilegales se estaban realizando frente a nuestras narices”.

La red de traficantes también operaba en edificios ubicados en las inmediaciones de las calles 112 y 117.

Los acusados compraban grandes cantidades de PCP en forma líquida, que luego procesaban para convertirlo en polvo, a través de un proceso con componentes vegetales. Para ello utilizaban hojas de menta, según indicaron las autoridades.

La sustancia era envuelta en paquetes con 50 bolsas pequeñas que luego eran vendidas en las calles por $10 cada una. Las autoridades estiman que la red obtenía un millón de dólares en ganancias por año.

Los hermanos Lamont y Bernard Moultrie, de 41 y 39 años -respectivamente- son sindicados como los jefes de la banda que controlaba el tráfico de “polvo de ángel” en el área. Como líderes de la red, los hermanos mantenían la droga en venta y estaban a cargo de las finanzas.

Por otro lado, Melvin Tarleton, de 45, y Aaron Williams, de 33, conseguían compradores, transportaban y almacenaban la droga, la empacaban y la distribuían para su venta.

Otros arrestados son Trevor Priece, 48, Uquinn Banks, 25, Albert Roach, 36, y Eric Flake, 54, quienes supervisaban la distribución del PCP. Los hombres mantenían el control de los subordinados de la organización.

Entre los 35 arrestados había varias mujeres, según indicaron las autoridades. Entre ellas, Cathleen Torres, alias “Cat”, Caroline Adamson, alias “C”, Peggy Jean James, alias “JD Plaid”, Lakisha Parsons, alias “Sleepy” o “Janine”, y Nicole McNair Moultrie, alias “Nicki”. Asimismo, figuran algunos hispanos, entre ellos: Angel “Flaco” Torres y Mark Romero.

Los otros acusados eran trabajadores de la red, quienes vendían las sustancias en las calles o mantenían puntos de venta en edificios de Manhattan.

Una fuente cercana al caso dijo que el incendio ocurrido el 15 de enero en el edificio 58 East de la calle 117 -en el que falleció la hispana Hilda Santiago, de 38 años- está conectado con esta red de narcotraficantes. Santiago era una compradora de drogas de la red y murió quemada mientras la fumaba. La fuente dijo también que los inquilinos del edificio vivían atemorizados y bajo el dominio de la organización. “Es un grupo realmente violento”, agregó.

El Comisionado de Policía, Raymond Kelly, dijo que la investigación tomó 15 meses y que se desarrolló a raíz de varias quejas de vecinos. El fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, comentó que los hombres enfrentan cargos estatales y pueden encarar de 25 años en prisión hasta una pena más severa.

Las autoridades dijeron que la red mantenía compradores en Nueva Jersey y Connecticut. La organización operaba principalmente en un parque ubicado entre la calle 117 y la Avenida Madison, según precisó la fiscalía.