‘Si voto me botan’, la inseguridad electoral

Leticia trabaja en una oficina pública del gobierno bolivariano en un popular vecindario de Caracas llamado El Valle. Cuando le pregunté por quién iba a votar en las primarias, ella me replicó muy vehementemente “por nadie chico, ¡si voto me botan!”.

Llamé de inmediato a una persona involucrada en el proceso electoral venezolano. El me dijo: ” Esas situaciones están previstas, sencillamente que no moje el dedo en la tinta, no es obligatorio. Las listas de votantes quedan en manos de la mesa de la unidad y serán destruidas en menos de 72 horas”.

Le expliqué a Leticia las intrucciones: no tienes porqué untarte el dedo de tinta; además, las actas de firma serán destruidas en pocas horas. Leticia se rió de mí diciéndome que el día de la votación va a ver gente espiando en los centros para saber “quién no está con la revolución”.

“Ellos se vengan si ven a alguien votando”, dijo.

¿Por qué no te disfrazas? le repliqué. Ese día sales como una viejita con un bastón y una peluca de canas y un pañuelo en la cabeza y unos lentes oscuros. Te vas a parecer a Peter Sellers como el inspector Clouseau en la serie de la Pantera Rosa. Para hacer las cosas más emocionantes te bajas el tema de Henry Mancini de la Pantera Rosa en tu iPhone y lo escuchas mientras votas “taranta ta tata tatan tatan tarataaaaaaa ta”… Leticia se rió aún más, pero me aseguró que no va a tomar el riesgo.

El próximo 12 de febrero dicen que la mirada del mundo estará sobre Venezuela y sus primarias electorales.

Lamentablemente hoy en día hay pocas naciones en el mundo que estén libres de fraude electoral. En los Estados Unidos mismos, no hay garantías de que el proceso electoral sea justo y democrático. Los resultados electorales son fácilmente manipulables en las computadoras por quienes crearon esos programas. Las máquinas de escaneo óptico ya han sido cuestionadas por su veracidad. En Estados Unidos, ya se han manipulado resultados electorales. Como ejemplo, revísese el caso del condado de Pima en Arizona (web: News from Underground). No hay seguridad de que esto no ocurra de nuevo en las elecciones presidenciales de noviembre entre Obama y quien quiera que sea el candidato republicano. Además, en los Estados Unidos también se desmotiva al electorado a participar. Se continúa votando en un día de semana en vez de hacerse en el fin de semana cuando habría una mayor participación. También se crean leyes para hacer más difícil la tarea de votar dizque para evitar fraude. Sin embargo, el verdadero fraude electoral con las computadoras es ignorado.

En los Estados Unidos, necesitamos asegurarnos que no hay fraude electoral manipulado en el interior de una caja negra que nadie ve. Se debe incitar a que el pueblo vote y no amordazar el voto con leyes.

En Venezuela, el proceso de intimidación al electorado de oposición es inaceptable y debe ser fuertemente repudiado. Mientras tanto seguiré pensando en un mejor disfraz para Leticia para el próximo 12 de febrero.