Ríos Montt no declara por genocidio

Ríos Montt no declara por genocidio
El expresidete Efraín Rios Montt gesticula con uno de sus abogados durante la audiencia de ayer en su contra.
Foto: ap

GUATEMALA – El general retirado Efraín Ríos Montt se acogió ayer al derecho de no declarar ante la justicia al comparecer por primera vez en el proceso por el exterminio de comunidades indígenas guatemaltecas cometido por el ejército durante la dictadura que encabezó a inicios de los años 80.

“He entendido lo que ha querido decir la fiscalía pero no responderé”, dijo Ríos Montt de pie.

Durante la audiencia en un juzgado de primera instancia de la capital guatemalteca, el ministerio Público expuso las causas por las que considera que el ex gobernante de facto tiene responsabilidad en las operaciones militares perpetradas bajo la política de “tierra arrasada”.

A Ríos Montt, de 86 años, se le acusa de al menos 266 hechos donde habrían muerto al menos 1,771 personas, se habrían cometido 1,400 violaciones y se habría desplazado a por lo menos 29,000 personas, según el fiscal Manuel Vásquez.

En su exposición del caso, Vásquez presentó entre las evidencias recabadas informes antropológicos y de comisiones internacionales.

“En 1982, Ríos Montt dio continuación a la política de ‘tierra arrasada’ para consolidar control sobre la población donde el grupo ixil maya fue denominado como enemigo interno”, expuso Vásquez durante la audiencia.

Citó los planes militares de campaña “Victoria 82” y “Firmeza 83” explicando que además del exterminio de civiles, parte de la estrategia de los militares constituyó también perpetrar violaciones y agresiones sexual a mujeres ixiles, la destrucción de fetos. Ríos Montt gobernó de facto entre marzo de 1982 y agosto de 1983.

Después de haber terminado la presentación por parte de la fiscalía, la jueza Carol Patricia Flores informó a Ríos Montt que era su turno para declarar pero le recordó que tiene derecho también de guardar silencio.

Es la primera vez que Ríos Montt es citado por la justicia debido a que gozaba de inmunidad política, inherente a la investidura de diputado que ostentó desde hace casi tres lustros y hasta el 14 de enero del 2012.

Miles de personas abarrotaron el edificio de tribunales y sus inmediaciones para manifestar su rechazo al ex dictador y exigir justicia.

“Vengo porque este es el primer paso de la justicia”, dijo Tomás Cedillo, quien dijo que varios miembros de su familia fueron asesinados aparentemente por militares en 1981, durante el periodo de dictaduras militares.