Preocupa a la CIA violencia de los cárteles mexicanos

Comunidad de inteligencia da reporte a comité crucial del Senado
Preocupa a la CIA violencia de los cárteles mexicanos
Miembros de varias agencias ante el Comité de Inteligencia del Senado, ayer en Washington.
Foto: Antonieta Cádiz / La Opinión

WASHINGTON, D.C.- Un nuevo reporte de la comunidad de inteligencia estadounidense, presentado ayer, destacó a los cárteles de droga mexicanos, como una de las amenazas contra Estados Unidos a nivel mundial. La CIA dio especial énfasis a la gestión del Presidente Felipe Calderón, y aseguró que su principal legado son las instituciones.

El documento titulado “Evaluación de amenazas mundiales 2012”, fue elaborado por el director nacional de inteligencia, James Clapper. Ahí reconoció que los cárteles mexicanos tienen una presencia en Estados Unidos, “pero probablemente no veremos los niveles de violencia que están plagando a México, cruzar la frontera”, detalló el informe.

“El factor más relevante en la lucha entre los cárteles -la competencia por las rutas de tráfico y redes de oficiales corruptos-, no se aplica a las actividades pequeñas de venta de drogas en el lado estadounidense de la frontera”, agregó.

No obstante, miembros del Comité de Inteligencia del Senado, como John McCain (R-AZ) aseguraron a La Opinión que la evaluación, deja mucho que desear. “No tienen idea de lo que están hablando. Les aconsejo que se vayan a pasear por la frontera de Arizona y que me digan si la violencia de los cárteles no ha pasado a este lado”, resaltó.

Asimismo, el reporte indicó que los cárteles de droga mexicanos son responsables de los altos niveles de violencia y corrupción en México, América Central, mientras el comercio de drogas continua alimentando a las FARC en Colombia.

En particular el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), David Petraeus, fue enfático al entregar su evaluación de lo que ocurre en el vecino país, luego de su reciente visita. Aunque insistió en que la situación en general es difícil, respaldó la gestión de Calderón.

“El legado del actual Presidente serán las instituciones que se han creado durante su mandato”, como la policía federal, el enfoque integral civil militar, así como sus esfuerzos para recuperar ciertas zonas del país que habían escapado del control de la ley.

“Claramente esta continuará siendo una dura batalla, pero el gobierno mexicano ha tomado las medidas que han sido necesarias”, dijo Petraeus.

Los roces en torno a la situación de México y la responsabilidad que le cabe a Estados Unidos en la violencia al otro la de la frontera, están subiendo de tono, en esta nueva sesión del Congreso.

Esta semana, un nuevo reporte sobre la operación encubierta “Rápido y Furioso”, que permitió el tráfico ilegal de armas a México entre 2009 y 2010, indicó que al menos otras tres operaciones encubiertas de contrabando de armas antecedieron al operativo, la primera de ellas en 2006.

El documento fue elaborado por la minoría demócrata del Comité de vigilancia del Congreso, que justamente mañana tendrá de testigo al Procurador General Eric Holder, para que responda una vez más, sobre los cuestionamientos asociados a Rápido y Furioso.

En la carta donde presentó el documento, el congresista Elijah Cummings (D-MD) acusó al presidente del grupo, Darrell Issa (R-CA) de no acceder a la comparecencia del ex Procurador General Michael Muckasey, quien podría dar cuenta de las operaciones anteriores.

“A pesar de la solicitud presentada por mi y otros congresistas, el comité nunca ha tenido una audiencia o entrevista con el ex procurador, Michael Mukasey […] desde el 2007 él fue personalmente informado sobre el fracaso de varios operativos supervisados que incluyeron el tráfico de armas hacia México y recibió incluso propuestas para expandir éste tipo de operaciones”, especificó la misiva.

El reporte se refiere a tres operativos encubiertos. El primero de ellos llamado “Receptor Abierto”, que tenía como objetivo desarticular las redes de contrabando. El segundo y tercero, entre el 2007 y el 2008, han sido identificados como “El Caso Hernández”, en referencia a Fidel Hernández, un intermediario en la compra de armas para los cárteles en Arizona, y el “Caso Medrano”, una investigación encubierta que incluyó seguimiento del tráfico de armas organizado desde Arizona por Alejandro Medrano, otro contrabandista al servicio de los cárteles mexicanos.