Receta: Sancocho de rana

Bendición Abuelas y Abuelos…

En una olla de agua tibia se pone una rana viva a fuego bajito. Gradualmente se deja calentar el agua y que la rana se ablande. Ya cuando hierva el agua, la rana morirá sin darse cuenta.

El miércoles, los republicanos de la Cámara en Washington mandaron a detener a un prestigioso equipo de filmación que estaba tratando de grabar una reunión del Subcomité de Energía y Medio Ambiente. La audiencia era abierta al público y se trataba de una práctica polémica de adquisición de gas natural. “Como cineasta y periodista”, dijo el detenido Josh Fox, “he cubierto cientos de audiencias públicas, incluyendo audiencias en el Congreso… No esperaba ser arrestado por ejercer el periodismo”.

Se sube el fuego a 2°F por minuto.

Ayer, Associated Press reportó que, según cifras del gobierno, el tamaño de la lista de prohibición de vuelos hacia o dentro de los Estados Unidos se ha más que duplicado en el último año -de 10,000 sospechosos a 21,000. “Es una lista secreta”, dice la abogada Nusrat Choudhury, “y el gobierno apunta a la gente sin ninguna explicación”.

De hecho, el miércoles, American Airlines anunció intenciones de eliminar 13,000 trabajos, sus planes de pensión tradicionales, y dejar de pagar por los beneficios de salud para sus jubilados, todo con la esperanza de volver a ser rentable.

Nota: Para consumo, el tamaño de rana no importa. La más pequeña del mundo cabe en una moneda de diez centavos y proviene de Nueva Guinea, según anunció un equipo de investigadores el mes pasado.

¿Y a qué le sabe el sancocho de rana a los científicos modernos? Desechan la famosa anécdota como mito -toda rana brinca antes de que hierva el agua. Pero vale tener en cuenta lo siguiente: En 1869, el fisiólogo alemán Friedrich Goltz demostró que la rana con el cerebro removido permanence en agua calentada lentamente, mientras la rana con el cerebro intacto intenta escaparse.

Este caldo se sirve con limón y sal a gusto.