Más preguntas que respuestas

Por ahora las primarias republicanas traen más preguntas que respuestas.

LAS VEGAS, Nevada, (Enviada Especial).- Con cada votación por estado en las internas republicanas las preguntas se hacen más intensas: ¿Podrá Mitt Romney consolidar la nominación? ¿Cuánto tiempo más podrá durar Newt Gingrich en la pelea? ¿Cuando se retirarán los otros dos candidatos?

En cierta forma, Las Vegas es el lugar perfecto para estas preguntas porque todo puede apostarse y la política se vuelve un juego de probabilidades.

En el trasfondo, parece que lo menos importante es el mensaje y la vida real de la gente que vota en cada estado, aún cuando en Nevada, la realidad ha sido de las más duras en todo el país, con la mayor tasa de desempleo nacional, de bancarrotas individuales y de embargos de vivienda.

Los observadores políticos hacen sus acercamientos a lo que puede estar ocurriendo y comparten rumores que parecen insólitos.

“Estoy oyendo que Gingrich se retira pronto y que Sarah Palin estaría pensando lanzarse a la pelea“, comenta un asesor republicano David Johnson. “Podrían hacerlo en la reunión del Comité de Acción política conservador, CPAC, que se reune la próxima semana en Washington”.

Parece imposible que algo así pueda suceder y sin embargo, en esta competencia republicana, donde han dominado las divisiones internas como pocas veces en años recientes, nadie se atreve a descartar nada.

El triunfo de Romney en las asambleas de Nevada, cuatro días después de ganar Florida, le da al presunto favorito otro empujón. Pero hasta ahora, otros tres contendientes siguen en la campaña y con cada voto que continúan recibiendo, siguen las pruebas de que el partido está dividido no en dos, sino en cuatro.

Mucho se habla también del voto latino. Después de Florida, con la ventaja de Romney entre los latinos republicanos de estado –mayoría cubanos- la pregunta es qué tal puede irle al precandidato o a los republicanos en general con los latinos en otros estados, sobretodo el suroeste, donde Nevada, Colorado, Nuevo México son estados que no pueden perder en noviembre, si quieren recuperar la Casa Blanca.

Si la cifra de latinos que vota en primarias cerradas o asambleas republicanas como la de Nevada es bajo, como parece que puede llegar ser por la poca presencia latina aparente en las urnas hoy, podría ser que los republicanos se vieran en problemas.

“Esta es una prueba para los republicanos con el voto latino, o la ausencia del mismo”, dijo la analista política Sherry Bebitch Jeffe.

Si la mayoría de los latinos fuera de Florida son demócratas, como es el caso, su ausencia de competencias republicanas dice que en realidad, no es mucho lo que los atrae al otro partido, o simplemente a votar.

Jeffe indica que la dinámica en Colorado, que vota el martes, es similar: allí también se realizan asambleas para republicanos solamente y es un estado donde el voto latino es de parecida proporción a la de Nevada: 14 a 15%. Pero en su mayoría es demócrata, por lo que no participará todavía, aunque en noviembre cobre una importancia mucho mayor.

Una pregunta interesante es qué pasará hacia fin de mes, cuando los candidatos deban competir en Arizona. Después del acercamiento con los latinos, comerciales en español en Florida –pero no en Nevada- y un tono más suave sobre temas de inmigración, ¿qué pasará al llegar a la tierra de Joe Arpaio, de la Ley SB1070 y de la reciente destitución de su autor, Russell Pearce?

Arpaio, el sheriff que se mantiene duro a pesar de los golpes y de las investigaciones que lo persiguen, apoyó a Rick Perry en las primarias, pero el gobernador de Texas ya no está en la contienda. En el pasado el sheriff ha hablado muy bien de Romney, alabando su trabajo “contra la inmigración ilegal” en Massachussets.

Si Romney hará o no campaña con Arpaio y cómo podría afectar esto su posibilidad de cortejar un porcentaje más alto del voto latino que lo que están recibiendo los republicanos recientemente fuera de Florida, es algo que está en el aire.