El peligro de las drogas médicas

dicamentos que sirven para aliviar algunos males pueden convertirse en un serio problema.
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El peligro de las drogas médicas
Foto: Adrián Ruiz / Agencia Reforma

Michael Jackson, Heath Ledger, Anna Nicole Smith y recientemente Whitney Houston, son algunas celebridades a las que tras la autopsia se les ha identificado el consumo de medicamentos que requieren receta para ser vendidos, los cuales les habían sido indicados para tratar algún padecimiento, pero que al no seguir al pie de las letra las instrucciones del médico se convirtieron en un elemento, sin el cual les resultaba imposible llevar a cuestas sus propias vidas.

Su adicción a las drogas legales entre las que se cuentan los fármacos, inicia de forma casi involuntaria ya que como explica la psicóloga Mariana Gutiérrez Lara, de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), su principal objetivo es aliviar un malestar, pero cuando dejan de lado el control médico, no tienen reparo en ajustar las dosis para alcanzar un estado de bienestar que depende por completo del medicamento.

El consumo fuera de prescripción no representa una amenaza que afecta más a hombres que a mujeres. Esto se debe, según la experta, a que puede ser muy sencillo acceder a todo tipo de medicamentos, pese a que existen medidas que buscan restringir la venta libre.

Los fármacos con efectos estimulantes, tranquilizantes, analgésicos o bien aquéllos que ayudan a conciliar el sueño, representan una alternativa cuando hay que tratar cuadros de depresión, de ansiedad o dolor, no obstante, su naturaleza exige la vigilancia de un médico y en algunos casos incluso, se requiere también de la intervención de un terapista psicológico.

“Las drogas médicas se caracterizan porque crean tolerancia y con el paso del tiempo pierden su efecto de alivio, es decir, para que una persona experimente el mismo bienestar que cuando empezó a consumirlas requiere de mayores dosis, pero como el médico no las autorizará si no se lleva un control muy puntual, el paciente lo hará por sí mismo y así inicia el proceso de adicción. Por otro lado si se dejan de tomar o se reduce la dosis se presenta un síndrome de abstinencia que genera síntomas como agitación, hiperactividad, ansiedad, entre otros eventos que impulsan a ingerir una mayor cantidad de sustancia”, afirma la especialista Mariana Gutiérrez.

La psicóloga Leticia Echeverría de la UNAM, advierte sobre este riesgo: “Una sobredosis conduce a la muerte debido a que el individuo puede caer en estado de coma o bien puede presentar una depresión de todo el sistema nervioso central, por lo que las respuestas orgánicas son más lentas. El uso de este tipo de drogas hace que no haya una motivación ante la vida, pero también le quita a la persona la capacidad para identificar situaciones de peligro, lo cual no solamente es un riesgo para sí mismo sino para quienes dependen de ella”.

Las personas que emplean incorrectamente estas drogas lo hacen porque además del problema de salud que inicialmente reportaron al médico, traen consigo desequilibrios emocionales que básicamente son los que los incitan a buscar un estado de bienestar.

Como ocurre en otro tipo de adicciones, no basta solamente con un buen acompañamiento médico para superarlo. La voluntad y el compromiso del paciente, así como el apoyo familiar e incluso hasta el espiritual, son imprescindibles para superar este problema, es cierto que puede tomar tiempo, pero en el camino se puede descubrir que el esfuerzo por vivir a plenitud ha valido la pena.

“La perseverancia es el motor del éxito”

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Bojorge@teleton.org.mx