Líder nacionalista boricua busca apoyo en NY

Carlos Alberto Torres busca apoyo para la excarcelación de Oscar López Rivera

Líder nacionalista boricua busca apoyo en NY
El líder nacionalista puertorriqueño Carlos Alberto Torres (der.) junto a su madrastra Alejandrina Torres, tras el recibimiento que le dieron en la isla tras haber salido de una prisión federal en Estados Unidos donde estuvo preso por casi 30 años.
Foto: AP Archivo / Dennis Rivera

Nueva York.- Luego de cumplir 30 años en prisiones estadounidenses por su activismo en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) cualquiera pudiera pensar que el exconfinado político puertorriqueño Carlos Alberto Torres poco quiere saber de emprender nuevas luchas.

Pero en el caso de este puertorriqueño que llegó por primera vez a Nueva York en el 1959, el periodo que pasó tras las rejas, no le ha minado sus prioridades.

El miércoles, Torres regresó a Nueva York luego de 40 años sin pisar la Gran Manzana y tras ser liberado en el 2010. Su misión: buscar nuevas voces en favor de la excarcelación de Oscar López Rivera, otro de los puertorriqueños miembros de la mencionada organización que fueron arrestados en la década de los 80 por conspiración sediciosa para utilizar la fuerza en contra del gobierno estadounidense.

Torres está claro en que la única manera de lograr la liberación de López Rivera, quien lleva 30 años encerrado en distintas cárceles en EE.UU., es por medio de la presión de los distintos sectores de la sociedad civil, tal y como ocurrió en su caso.

Y ese es, precisamente, el mensaje que vino a traer el activista nacionalista a través de una ice y el Colegio Eugenio María de Hostos, donde estuvo el jueves.

“El propósito principal es tratar de crear conciencia sobre la situación. Basta ya con 30 años preso. Oscar López Rivera debería estar libre. Queremos que la gente tome conciencia. Yo estoy hablando contigo porque mucha gente apoyó mi excarcelación, fue el apoyo de tantas y tantas personas en Puerto Rico y en Estados Unidos lo que creó el clima para que me soltaran a mi. Queremos recrear ese tipo de apoyo para que la gente que toman las decisiones sepan que los boricuas y los latinos aquí apoyan la excarcelación”, manifestó Torres, quien regresó a Puerto Rico el mismo año en que fue liberado.

Cuestionado sobre el hecho de que López Rivera no quiso aceptar el indulto que le otorgaría el entonces presidente Bill Clinton, Torres dijo que no se puede “castigar a un hombre por haber tomado una decisión basada en principios”.

Hoy día, el activista sigue una filosofía similar, por lo que dijo no sentirse arrepentido de ninguna de las acciones que tomó y que lo llevaron a la cárcel.

“La vida nos pide muchas veces sacrificios. Si tu hija está en un edificio que se está quemando, ¿qué padre o madre no sacrificaría su propia vida? Yo soy un hombre de principios, y para mí vale la pena ese sacrificio si yo sé que es para algo que le da beneficio a mi pueblo”, expresó.

Sin embargo, para resolver la problemática del estatus de Puerto Rico, Torres entiende que hay que mirar más allá. En ese sentido considera que la mejorar vía para convocar a la sociedad civil sin lo que los partidos asuman todo el control es a través del mecanismo de una Asamblea Constituyente.

“Yo creo que el pueblo es el que tiene que decidir. Ese mecanismo ha sido apoyado por tres congresistas en el Congreso y es un remedio que está disponible a los puertorriqueños”, opinó Torres, quien ahora se dedica a confeccionar artesanías en cerámica.