Cuenta regresiva para el NY Dream Act

Esta semana es crucial para pasar el plan de ley que daría ayuda financiera a universitarios indocumentados. El destino de la propuesta está en manos de pocos legisladores

Dream Act necesita  32 votos de la cámara de Senadores y 76 votos de la cámara de Representantes para entrar en el presupuesto fiscal 2012-13.
Dream Act necesita 32 votos de la cámara de Senadores y 76 votos de la cámara de Representantes para entrar en el presupuesto fiscal 2012-13.
Foto: Archivo / La Opinión

Nueva York – Esta semana será crucial para el esfuerzo por hacer de Nueva York el quinto estado que permita a estudiantes indocumentados solicitar asistencia financiera estatal para cubrir la matrícula universitaria.

Legisladores y activistas esperan que el proyecto de ley del senador Bill Perkins y el asambleísta Guillermo Linares entre en el presupuesto estatal del año fiscal 2012-13, el cual debe ser aprobado antes del primero de abril.

Nueva York está entre los doce estados que permite a estudiantes indocumentados de universidades públicas pagar matrículas preferenciales para residente. Si la propuesta Perkins-Linares pasa la prueba final, se uniría a California, Nuevo México, Texas e Illinois como los únicos estados del país que además les dan acceso a ayudas financieras.

Hasta el momento, la propuesta legislativa ha logrado amasar un fuerte respaldo, incluyendo la mayoría de los miembros de la Asamblea y buena parte de los demócratas del senado. Pero aún no cuenta con el apoyo explícito de los tres jugadores más importantes: el gobernador Andrew Cuomo; el líder de la mayoría del Senado, el republicano Dean Skelos; y el presidente de la Asamblea, el demócrata Sheldon Silver.

Para eso, el foco esta semana está en “conquistar al liderazgo”, coincidieron legisladores involucrados en el esfuerzo, así como lograr reuniones privadas con las oficinas de estos líderes.

De ellos, el respaldo de Dean Skelos luce crucial en tanto su apoyo podría cambiar la manera de pensar de otros republicanos. Se necesitan 32 votos para pasar una ley en la cámara alta. Actualmente, 23 senadores (todos demócratas) han dado su OK al NY Dream Act.

El visto bueno de Sheldon Silver es también inprescindible. Su espaldarazo podría atraer el número de votos que completarían los 76 necesarios para aprobar una legislación en la cámara baja.

Actualmente, la Dream Act cuenta con el sí de 60 miembros de la Asamblea, incluido el republicano de Long Island Michael Montesano. Silver ha dado señales de que apoyaría la propuesta, pero aún no se ha manifestado a favor públicamente. Fuentes sugirieron que Silver estaría esperando la decisión de Cuomo para pronunciarse.

Mientras tanto, el silencio del Gobernador ha dejado perplejos a algunos que aseguran que en el equipo de Cuomo hay entusiasmo por la idea. “Muchos de los que trabajamos para él [Cuomo] apoyamos el Dream Act y sabemos que tiene beneficios sociales y económicos; por eso nos asombra su silencio”, dijo en condición de anonimato un alto oficial del Gobierno estatal.

Perkins y Linares, sin embargo, mantienen sus esperanzas de que Cuomo mantenga su línea pro inmigrante, como lo hizo durante su campaña electoral y lo reflejó con acciones como la suspensión del programa federal Comunidades Seguras en el estado.

“Yo sé que el Gobernador sabe la necesidad de responder a estos estudiantes”, exclamó Linares en conversación telefónica.

El NY Dream Act beneficiaría cada año a unos 2,000 alumnos indocumentados que estudian en universidades públicas de Nueva York, según la Federación a Favor de una Reforma Migratoria.

Convencer a la oposición

Mientras Perkins, Linares y activistas colocan su atención en el liderazgo de Albany, el NY Youth Leadership Council (YLD) – el grupo de estudiantes indocumentados que lucha para que se les haga elegibles a los programas estatales de ayuda financiera universitaria – sigue tratando de llevar su causa a la mayor cantidad de senadores posibles y obtener los 32 votos necesarios.

El plan, explicaron voceros del YLD, es convencer a siete senadores de tendencia liberal que podrían tener simpatía por su causa: Jeffrey Klein, Diane Savino, David Valesky, David Carlucci, Joseph Addabbo, Timothy Kennedy y Malcolm Smith.

El Diario pudo confirmar que de ellos Carlucci, Klein, Savino y Valesky darían el sí a la propuesta Perkins-Linares.

Adicionalmente, los promotores de la propuesta tratarán de persuadir a los legisladores de Long Island, Jack Martins (Mineola) y Lee Zeldin (Suffolk), porque representan a grandes comunidades de inmigrantes. Aunque no se pudo hablar con ellos directamente, trascendió que Martins considera que es necesario hacer algunos cambios en el texto de la ley.

Otro dos blancos estratégicos en esta campaña son los senadores republicanos Kenneth Lavalle, el presidente del Comité para la Educación Superior; y John DeFrancisco, al mando del Comité de Finanzas.

Lavalle estaría renuente a expresar su apoyo porque “su oficina ha recibido muchas llamadas de quienes en su distrito 1 rechazan dar ayuda financiera a quienes al graduarse no podrán trabajar en el país por ser ilegales”, dijo una fuente que estuvo en reuniones de su equipo con activistas.

A tal argumento Perkins responde que estos son jóvenes en quienes el estado ya ha invertido en su formación escolar, y quienes aportarán más al fisco y la economía si se les facilita su educación superior.

De acuerdo con un estudio reciente del Instituto de Política Fiscal – citó Perkins – más de 475,000 indocumentados trabajan en Nueva York y pagan cerca de $662 millones en impuestos estatales.

Por su parte, el apoyo del senador DeFrancisco podría aclarar preocupaciones sobre el costo que acarreará esta medida en un momento de contracción económica para el estado.

Según el Instituto de Política Fiscal, se necesitarían $17 millones para implementar la ley, lo que equivale a un alza de 2% de los recursos del programa de asistencia educativa (PAT) , el cual ayuda a jóvenes en universidades públicas con créditos educativos y becas. La Junta de Regentes – la máxima autoridad educativa del estado, la cual respalda el Dream Act – asegura que es menos de 1%.

Chung-Wha Hong, directora de la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, considera que éstos no son argumentos de peso para frenar la ley. Asimismo, la activista considera que la matriz negativa de opinión en algunos distritos “podría cambiarse si trabajamos más para organizar a los inmigrantes en esas áreas”.

Se espera que ‘pesos pesados’ como el Alcalde Bloomberg y la senadora de los Estados Unidos Kirsten Gillibran, quienes ya han expresado su apoyo público a esta iniciativa, muevan sus músculos esta semana para convencer a la oposición.

Las sesiones legislativas se extenderán hasta junio, lo que abre una segunda oportunidad para que la Dream Act sea aprobada para el período 2013-14. Pero tanto estudiantes y activistas aseguran que se mantendrán unidos para que quede escrita en el próximo presupuesto. “No queremos que estos alumnos pierdan otra graduación por no tener acceso a asistencia financiera”, expresó Hong.