Defensores de vigilante guardan silencio

En cambio, aumentan los pedidos de justicia por la muerte de Trayvon Martin

Varios concejales de la ciudad de Nueva York lucieron ayer sudaderas en solidaridad con el menor asesinado en Florida, Trayvon Martin.
Varios concejales de la ciudad de Nueva York lucieron ayer sudaderas en solidaridad con el menor asesinado en Florida, Trayvon Martin.
Foto: Cortesía William Alatriste

Miami.- Los partidarios de un adolescente afroamericano muerto a tiros atestan lo mismo iglesias que actos públicos, y lucen sudaderas con capucha en señal de solidaridad. En cambio, los amigos y familiares del autor de los disparos fatales contra Trayvon Martin permanecen a la sombra.

Los pocos que han defendido al vigilante voluntario de barrio George Zimmerman lo han hecho a regañadientes, temiendo la reacción pública.

Zimmerman, de 28 años, está oculto. Su versión de lo sucedido en Florida en esa noche lluviosa del 26 de febrero solamente se conoce por intermedio de la policía y de su abogado. Zimmerman dice que él estaba siguiendo a Martin, de 17 años, porque el joven estaba actuando de manera sospechosa. Dice que perdió de vista al adolescente y que Martin le atacó cuando él se dirigía de regreso a su automóvil.

Zimmerman le dijo a la policía que disparó en defensa propia y no enfrenta acusación alguna, lo que ha desatado una intensa ola de indignación y protestas en todo el país.

Los partidarios de Martin, quien iba desarmado, consideran que su raza fue determinante en el hecho. Martin era negro, el padre de Zimmerman es blanco y su madre es hispana.

“La familia ha tenido amenazas de muerte, el padre y la madre. George ha sufrido amenazas de muerte. Todo el que está relacionado con George es un blanco (de amenazas)”, dijo Miguel Meza, que se identificó como primo de Zimmerman.

George Hall, un ministro presbiteriano retirado, dijo que fue vecino de Zimmerman durante 20 años en Virginia, hasta el 2001. Hall dijo que Zimmerman y su hermano asistieron a su iglesia, y él escribió una recomendación para que Zimmerman pudiera ingresar en una academia de policía en el 2004.

“Sus padres les enseñaron a tratar a todo el mundo con respeto. Estoy cansado de escuchar todos esos comentarios sobre raza. Pudiera haber algo de ello… pero yo no pensaría jamás que él es racista”, dijo Hall. Su padre estuvo en el ejército y era blanco y su madre era peruana. Mucho de lo que escucho me enfurece, porque la gente está llegando a sus propias conclusiones con muy poca evidencia”.